(V) El verdadero precio de lo barato. Mercado y opresión salarial.

(V) El verdadero precio de lo barato. Mercado y opresión salarial.

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Los mercados presionan para que no suban los salarios
El 28 de abril de 2010, la cadena de televisión alemana SWR emitió un impactante documental dirigido por Mirko Tomic que esclarecía las miserables condiciones laborales en la producción de hortalizas, de artículos textiles y componentes electrónicos que encontramos en los supermercados descuento, Lidl, Netto y Aldi.

Pero entonces oímos que Lidl sí se preocupa por su imagen y que quiere hacer algo para mejorarla. Para ello, está colaborando con la organización gubernamental alemana Sociedad Para la Cooperación Técnica (GTZ) en un proyecto médico en Bangladesh. El proyecto consiste en la visita anual por las fábricas que trabajan para Lidl de una consulta móvil consistente en un médico y una serie de ayudantes y enfermeras que ofrecen medicamentos gratuitos a los trabajadores. En las pocas fábricas que visitan, el equipo médico echa un vistazo y reparte medicinas entre los trabajadores desnutridos.

La joven que vemos en el documental trabaja como costurera: teóricamente deberían ser mayores de edad y, aunque no podemos comprobar este dato, su aspecto físico nos muestra el estado de salud de muchas trabajadoras. La doctora nos explica la forma de terapia más común: “Les damos a las trabajadoras vitaminas y minerales tales como hierro, en caso de carencia. En caso de que haya infecciones, también les damos antibióticos”.
Un par de pastillas contra la cruel explotación, la opresión salarial y la falta de alimentación.

Algo es mejor que nada, y para los pacientes es una verdadera ayuda, pero otros lo ven como un blanqueo de imagen y una estrategia de marketing: “Este es el típico socialblanqueo, como lo llamo yo, ya que se trata de temas sociales”, afirma Gisela Burckhardt, de CCC Alemania. «Si Lidl pagara a los trabajadores de forma adecuada, o pagara a sus proveedores los precios justos para que ellos pudieran pagar a sus trabajadores un sueldo adecuado, no necesitarían llevar a cabo un servicio sanitario caritativo”.

Por supuesto, hemos intentado encontrarnos con Lidl ante las cámaras. Solamente nos respondieron por email destacando el compromiso del supermercado descuento alemán en cuanto a responsabilidad social, pero se negaron a concedernos una entrevista. Aquí se acaba nuestro viaje en busca de lo que se encuentra detrás de los precios baratos. Hemos visto cómo para lograrlos otras personas deben pagar el precio en España, China y Bangladesh. Mientras no modifiquemos nuestro comportamiento, estas situaciones de extremo abuso no cambiarán. Le pedimos a Wilhelm Graefe zu Baringdorf un resumen de 25 años de política de consumo en el Parlamento de la UE:

“No se puede decir que el mercado es el responsable. Son los agentes del mercado, a los que pertenecen los consumidores, que solamente tienen en cuenta el precio, quienes son responsables de lo que está ocurriendo. A primera vista, esta es una buena mercancía, de buena calidad. Pero si tuviéramos acceso a las imágenes de lo que se esconde detrás, de lo que está ocurriendo ahí abajo, no tocaríamos este producto”.

1 Comment

  1. No he coincidido en comprar nunca con un Lidl, y no me van a ver el pelo en ninguna de sus tiendas, sabiendo esto. Deberiamos boicotear todas las grandes multicadenas, usando establecimientos de toda la vida del barrio.

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