Seguiremos en la tierra

Seguiremos en la tierra

- in Ecoturismo
1695
0

«Nous Resterons Sur Terre» (seguiremos en la tierra) es un documental que, mediante impresionantes imágenes acompañadas de una música espléndida, se plantea la relación del ser humano con la naturaleza y los efectos que nuestra forma de vida tienen sobre ella. ¿Cuándo nos separamos tanto de la naturaleza que empezamos a maltratar la mano que nos da de comer? ¿Por qué no somos capaces de comprender la enorme suerte que tenemos de vivir en este planeta, y respetamos sus equilibrios naturales? ¿Por qué no somos conscientes de la responsabilidad que tenemos en este planeta y estamos destrozando nuestro futuro en él? Estas son algunas de las preguntas que nos plantea «Nous Resterons Sur Terre».

La grandeza de los mares, la inmensidad de los desiertos, los horrores de las granjas industriales… En abril de 2009 veía la luz un documental de Olivier Bourgeois y Pierre Barougier que nos muestra sin apenas palabras la belleza de la naturaleza y el enorme impacto que el ser humano, mediante sus actividades, está causando en ella. El documental «Nous Resterons Sur Terre» , que cuenta con la colaboración de James Lovelock (científico inglés, ecologista y autor y padre de la teoría de Gaia), Edgar Morin (sociólogo francés, filósofo y autor, presidente de la UNESCO), Mikhail Gorbachev (expresidente de la URSS y ganador del premio nobel de la paz) y Wangari Maathai (fundadora de la ONG Greenbelt y ganadora del premio nobel de la paz por su contribución con el desarrollo sostenible), habla sobre la máquina en que hemos convertido nuestra vida. Desde la producción de alimentos a gran escala (las granjas industriales, la maquinaria de muerte en cadena y la desolación que deja a su paso) hasta la explotación de los recursos naturales, pasando por el día a día en las ciudades, nuestra forma de vida está tan alejada de la naturaleza de la que formamos parte que nos estamos olvidando de que, sin ella, no podemos sobrevivir.

El crecimiento demográfico, la huida de los ámbitos rurales para ir a las ciudades, hacia la promesa de un mundo tecnológico antinatural más llamativo, más rico y donde supuestamente seremos más felices, hace que nos olvidemos de una pregunta fundamental: ¿quién nos dará de comer? El documental pone en tela de juicio los actuales sistemas de agricultura, transporte y cadena de elaboración y suministro de alimentos para mostrarnos las debilidades de un sistema que creemos infalible.

«Nuestra relación con la naturaleza comienza a cambiar con la agricultura» afirma Wangari Maathai. «En el momento en que las personas comienzan a dominar los cultivos y pueden así alimentarse y empezar a reproducirse en mayor medida. Pero el enorme cambio llega con la industrialización de la agricultura»

Ante las impactantes imágenes de la maquinaria que se utiliza hoy en día en la agricultura y en la ganadería a gran escala, el sociólogo francés Edgar Morin se plantea la forma en que «nos hemos convertido en depredadores de la naturaleza, que es quien nos da de comer. Durante mucho tiempo creímos que el hombre, con toda su tecnología, tenía derechos sobre el resto de los seres vivos para dominarlos y manipularlos a su antojo.

¿Hasta dónde podemos llegar?«, se pregunta Por su parte, James Lovelock se plantea la vida en las ciudades como una opereta interminable que no solamente vemos, sino en la que participamos y que no tiene absolutamente nada que ver con el mundo real, que se encuentra en el exterior. «Esta forma de vida, esta industrialización, hace que nos veamos como dueños y señores de la naturaleza, degradándola y no siendo conscientes de que dependemos de ella.» «La vida en las ciudades», dice Edgar Morin, «obedece a la lógica de la máquina y el reloj, según el que nos regimos para entrar y salir de la oficina, acudir a citas, etc. Esta vida se encuentra completamente alejada de la lógica de la naturaleza y del ser humano como parte de ella. Solamente cuando nos damos cuenta de la industrialización a la que hemos supeditado nuestra vida somos conscientes de que nos hemos separado enormemente de la naturaleza. Necesitamos un cambio en nuestra forma de vida; necesitamos que la política deje de estar al servicio del crecimiento.»

Debemos entender que los objetivos económicos no deben aplastar las formas de vida. Hay que reaccionar, no importa a qué nacionalidad pertenezcamos, qué religión profesemos, cuál sea nuestra cultura. Todos nos enfrentamos al problema de los problemas. En el futuro, con el acceso de otras civilizaciones a las tecnologías modernas y a la forma de vida que estas conllevan, vamos a enfrentarnos a enormes dificultades para lograr alimentos, combustibles y materias primas que ahora creemos garantizadas. Sin embargo, los recursos del planeta son limitados y pueden acabarse mediante algunas de las actividades que estamos llevando a cabo, lo que amenaza nuestra propia supervivencia en el planeta. El crecimiento ilimitado no tiene sentido en un mundo limitado.

» La película finaliza con un mensaje de esperanza: en el panorama desolador ante el que nos encontramos, aún quedan posibilidades de buscar otra forma de vida que nos muestre un camino con más esperanzas. Como decía Ghandi,»Sé el cambio que quieres ver en el mundo».

Ver la película (dividida en cinco capítulos)

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.