Repáralo, es tu derecho

Repáralo, es tu derecho

- in Noticias
1655
0

¿Por qué no podemos tener un ordenador portátil que sea fácil de reparar y que nos vaya a durar toda la vida? ¿Por qué tenemos todos que andar cambiando de teléfono móvil cada pocos meses, cuando es malo para nuestro bolsillo y el medio ambiente? ¿Por qué no tenemos acceso a las piezas de repuesto o a las herramientas que abren un libro electrónico? Estas y otras muchas son las preguntas que se hicieron Luke y Kyle, los chicos de iFixit (“yo lo arreglo”), cuando en 2003 decidieron crear esta comunidad online de reparación de aparatos electrónicos. Kyle Wiens, director de iFixit, lleva años viajando por los países en vías de desarrollo, investigando qué ocurre con nuestros aparatos electrónicos una vez nos deshacemos de ellos y reflejándolo todo en diversas publicaciones. Los manuales de reparación de su comunidad son gratuitos y pueden ser editados y ampliados por parte del usuario. Además, los usuarios de iFixit reciben consejos y actualizaciones a través de las redes sociales en las que se encuentra activa la comunidad. Seguramente todos nosotros hemos oído hablar de la obsolescencia programada. Desde hace unos años, una serie de vídeos explicativos, reportajes y artículos han venido explicándonos cómo la industria, a pesar de tener la capacidad de producir artículos no perecederos, casi inmortales, continúa ofreciéndonos productos diseñados para romperse y así nos impone la compra de un nuevo producto más bonito, más perecedero y también diseñado para no durar y acabar en el vertedero en un plazo determinado. En el caso de los aparatos electrónicos, el asunto es más grave no solamente porque están fabricados con materiales altamente contaminantes que acabarán dañando el medio ambiente, sino porque sus fabricantes se empeñan en diseñarlos de forma que no puedan abrirse, desmontarse y repararse. Así se aseguran de que el círculo vicioso de comprar, usar y tirar no se detiene debido a que la calidad de los aparatos es demasiado buena como para acabar en la basura. El consumidor concienciado, ese ciudadano que no desea gastar su dinero sin ton ni son, sino que reflexiona sobre los productos que elige antes de comprarlos y se hace responsable de sus desechos una vez finalizado su ciclo de vida, también querrá que un aparato electrónico sea lo suficientemente accesible como para que cualquiera pueda abrirlo, manipularlo y repararlo sin necesidad de acudir a un profesional. Antiguamente, nuestras abuelas lo reparaban absolutamente todo. Ahora nosotros, con los tiempos que nos está tocando vivir, más vale que también nos pongamos las pilas y nos unamos a las comunidades de gente que ya está haciendo todo lo posible por aprender cómo se reparan sus aparatos y por compartirlo con todos nosotros. Fix it, don´t nix it (“no lo tires, arréglalo”) es el lema de este movimiento que pretende deshacerse de la mentalidad de usar y tirar y hacer del “Repara” la cuarta erre del lema “Reduce, Reutiliza, Recicla”. Kyle Wiens empezó a preguntarse sobre nuestra actual forma de consumo y las consecuencias de los desechos que esta genera cuando era un estudiante de ingeniería. Consciente del enorme daño medioambiental que nuestra forma de vida estaba causando, este emprendedor tomó la determinación de hacer que nuestros aparatos electrónicos duraran más tiempo. Para ello, creó su comunidad online iFixit.com, que está considerada como la wikipedia de la reparación electrónica. En ella los usuarios trabajan de forma voluntaria y colaborativa para crear y actualizar unos manuales de reparación que todo el mundo podrá usar de forma gratuita.

Comunidades como iFixit.org proveen a los usuarios de los manuales, tutoriales, piezas de repuesto y herramientas que son necesarios para arreglar sus aparatos electrónicos. Kyle Wiens, fundador de iFixit.org, afirma que “si no puedes abrirlo, no te pertenece”.

Manifiesto de la reparación Reparar es mejor que reciclar: hacer que nuestras cosas duren más es más eficiente y más efectivo desde el punto de vista económico que tener que extraer nuevas materias primas de las minas para hacer otros productos. La reparación salva al planeta: la tierra tiene recursos limitados y no podemos mantener el proceso de fabricación en cadena para siempre. La mejor forma de ser eficiente es reutilizar lo que ya tenemos. La reparación ahorra dinero: arreglar las cosas suele ser gratis, y a menudo más barato que sustituirlas. Si haces el trabajo tú mismo te puedes ahorrar una buena pasta. La reparación te enseña técnicas de ingeniería: la mejor forma de descubrir cómo funciona algo es abrirlo. Si no lo puedes abrir, no te pertenece: la reparación conecta a la gente con sus aparatos, crea vínculos que trascienden al consumo. La reparación es sostenible. La reparación te conecta con tus cosas; da poder y confianza a los individuos; transforma a los consumidores en contribuidores; inspira el orgullo de poseer algo; inyecta alma a las cosas y las hace únicas; significa independencia; requiere creatividad; es verde; es divertida; es necesaria para comprender las cosas; ahorra dinero y recursos. Tenemos derecho a: Abrir y reparar nuestras cosas sin que la garantía quede anulada; tener aparatos que puedan abrirse; acceder a los códigos de error y los diagramas electrónicos; tener instrucciones e indicaciones de cómo resolver problemas; acceder a documentación de reparación de todo tipo; escoger nuestro propio técnico de reparación; quitar las etiquetas en las que pone “no quitar esta etiqueta”; reparar nuestras cosas en la privacidad de nuestros hogares; sustituir todas y cada una de las piezas de repuesto nosotros mismos; tener un hardware que no requiera unas herramientas específicas para repararlo; acceder a las piezas de repuesto a un precio asequible y razonable.

iFixit está a punto de lanzar su película Fixers, un documental sobre el problema de la basura electrónica en el mundo basado en las experiencias de Kyle Wiens durante sus viajes.

Más información

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.