Por una pesca sostenible

Por una pesca sostenible

- in Permacultura, Sin categoría
2108
0
acabar con la sobrepesca

En enero de 2011, un conocido chef británico se embarcaba en una aventura que le llevaría a descubrir los horrores de la pesca industrial. Cuando sus investigaciones se dieron a conocer al público en general, el revuelo se extendió a toda Europa, que se reveló contra las prácticas absolutamente insostenibles de la industria (como el denominado “descarte”, consistente en volver a arrojar al mar las especies pescadas que no tienen utilidad comercial. Estos descartes constituyen del 80% al 90% de la pesca y los animales suelen estar ya muertos cuando son devueltos al mar). Apenas un año después del viaje de Hugh Fearnley-Whittingstall, en febrero de 2012, el Parlamento Europeo daba un paso de gigante votando a favor de una nueva regulación de la Política Pesquera Común para intentar acabar con la sobrepesca y situar a la pesca europea en el camino hacia la sostenibilidad y la viabilidad económica. La próxima votación en sesión plenaria del Fondo Europeo Marítimo y de Pesca, el instrumento financiero de la Política Pesquera Común, tendrá lugar el día 23 de octubre de 2013. Las organizaciones ecologistas no han dudado en asociarse para dar a conocer el problema de la actual Política Pesquera Común, informar sobre la necesidad de su reforma y buscar el apoyo de la población para lograr sus ambiciosos objetivos.

acabar con la sobrepesca El pescado es la principal fuente de proteínas para 1.200 millones de personas. Sin embargo, las políticas pesqueras, absolutamente ciegas ante la realidad de los mares, están subvencionando una forma de pesca industrial que no permite a las especies de las que nos alimentamos recuperarse de sus capturas y volver a poblar los mares. Algunos científicos afirman que, en los últimos 60 años, las poblaciones de grandes peces han disminuido en un 90%. De seguir así, en menos de cincuenta años podríamos vivir el colapso de todas las especies que pescamos para alimentarnos. ¿Qué está ocurriendo con los mares?

Lo cierto es que la sobrepesca está propiciada por una política de ayudas claramente errónea que incentiva la fabricación de barcos de pesca cada vez más grandes (que en muchas ocasiones permanecen inactivos en el puerto, con el consiguiente coste económico para el bolsillo de los contribuyentes) en detrimento de la investigación, de la realización de estudios sobre el estado actual de los mares y de la implantación de medidas de control del cumplimiento de las normativas de pesca. La UE se gasta cada año casi 1.000 millones de euros en medidas estructurales y en acuerdos de colaboración en materia de pesca, mientras que destina solamente 50 millones de euros al año para la investigación y la realización de estudios sobre el estado de los mares y para el control del cumplimiento de las normativas. Incluso el Tribunal de Cuentas de la UE recientemente afirmaba que esta cantidad era demasiado pequeña. Actualmente no se tienen datos contrastados sobre el estado de la mitad de los caladeros en el Atlántico Nororiental y las aguas adyacentes y muchos Estados miembros han recibido informes reprobatorios debido a su falta de control en materia de pesca.

Por otro lado, las cuotas de pesca que establece la UE superan con mucho las recomendaciones de los científicos (en el caso del atún rojo, la UE permite pescar el triple del número de ejemplares que los científicos recomiendan para permitir que la especie se pueda reproducir y recuperar). Actualmente, el 39% de los caladeros del Atlántico y el 88% de los del Mediterráneo se encuentran sobreexplotados.

A los contribuyentes, se estima que la sobrepesca nos cuesta más de 3.000 millones de euros cada año en concepto de potenciales ganancias no ingresadas, mientras que unos caladeros recuperados y bien gestionados podrían generar más de 100.000 puestos de trabajo. La eliminación de las ayudas que fomentan la sobrepesca, tales como la construcción de nuevos barcos pesqueros industriales, es crucial para la regeneración de los caladeros de pescado y para garantizar un futuro más viable del sector.

En lugar de seguir aplicando esta política “suicida”, que está devorando y literalmente tirando por la borda los recursos pesqueros del futuro y que hace tiempo ha sobrepasado los límites de la sostenibilidad (en algunos casos duplicando o triplicando dichos niveles, tal y como estima la propia Comisión Europea), la gestión responsable de la pesca requeriría una mayor inversión en investigación y estudios fiables sobre el estado de los caladeros.

La organización Ocean2012 es una alianza de más de 170 organizaciones europeas que pretende garantizar que la reforma de la Política Pesquera Común de la UE detenga la sobrepesca, acabe con las prácticas pesqueras destructivas y garantice un uso justo y equitativo de los recursos pesqueros. Ahora, con motivo de la votación en sesión plenaria sobre el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca que tendrá lugar el próximo 23 de octubre de 2013, Ocean2012 se ha unido a las organizaciones BirdLife Europa, Greenpeace, Oceana y WWF para hacer un llamamiento a los Miembros del Parlamento Europeo y que estos voten por unas ayudas a la pesca que actúen de forma más sostenible y apoyen la viabilidad económica del sector.

Para ello, las organizaciones han lanzado una nueva campaña informativa y una petición de firmas de los ciudadanos cuyo objetivo es lograr que las ayudas comunitarias a la pesca dejen de destinarse a la fabricación de nuevos barcos y se dediquen a la investigación, el control y el cumplimiento de las normativas. Los ciudadanos debemos apoyar y hacer que se refleje nuestra opinión a este respecto.

Firma aquí

Más información

La sobrepesca en Ladyverd.com

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.