Por un PIB verde

Por un PIB verde

- in Noticias
1676
0

El crecimiento del PIB es un indicador que permite valorar el potencial de desarrollo y la salud económica de un país. Basado en elementos contables, el actual PIB no tiene en cuenta las consecuencias negativas del crecimiento sobre la degradación del medioambiente, el agotamiento de recursos naturales y energías fósiles o la conservación de la biodiversidad.

Desde hace más de una década hay economistas que están trabajando en la creación de indicadores alternativos que tomen en cuenta las consecuencias negativas del crecimiento, es decir, que no sólo representen la parte positiva de una actividad. El PIB debe tener en cuenta en sus análisis lo bueno y lo malo del crecimiento, el efecto negativo de ciertas actividades sobre el medioambiente y finalmente sobre la salud. Unos indicadores que no se puedan contar y que integren diferentes elementos en lo concerniente al nivel de vida, desigualdades sociales, impacto medioambiental y que tengan en cuenta aquellas actividades cuya finalidad no es simplemente el lucro. Un índice de bienestar sostenible que tenga en cuenta los costes de la degradación ambiental y la depreciación del capital natural, un indicador de verdadero progreso que abarque en sus resultados tanto el beneficio monetario como medioambiental, un indicador de Ahorro verdadero del Banco Mundial que integre un acercamiento económico de los recursos medioambientales. El Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUE) mide el nivel de desarrollo humano partiendo de tres índices: el Indicador de Desarrollo Humano, el Indicador de Pobreza Humana y el Indicador de Participación Femenina en la vida económica y política.

Estos índices tienden a situar al hombre en el centro del dispositivo del desarrollo integrando la dimensión socio económica. El Indicador de Desarrollo Humano integra tres dimensiones diferentes: el nivel de vida, el nivel de educación o instrucción y la salud de la población. Este tipo de indicador permite realizar una medida de los impactos negativos del crecimiento y de esta forma moderar el crecimiento económico.El Indicador de Progreso Verdadero muestra que el crecimiento económico ha sido durante muchos años completamente contrarrestado por factores externos negativos . El ejemplo chino Desde 2004, el gobierno chino trata de poner en marcha un nuevo indicador de producción económica que integraría los impactos medioambientales inherentes al crecimiento económico,y tendría en cuenta los costes relacionados con la contaminación y la reducción de los recursos naturales. Según este indicador, el crecimiento del PIB chino alcanzaría un 25%. La creación de este indicador permite al gobierno chino sensibilizar a los diferentes actores económicos y sociales sobre los efectos económicos a largo plazo de las actividades irrespetuosas con el medioambiente. A modo de ejemplo, la lucha contra la desertificación costaría 6,5 millardos de dólares anuales.

Esta desertificación se debe a la deforestación y a unas prácticas agrícolas insostenibles. Asimismo, este indicador permitiría valorar el agotamiento de los recursos a medio plazo relacionado con un rendimiento mediocre en materia de energía y uso de recursos; actualmente en China, dos tercios de las minas están a mitad de su capacidad de explotación.

Fuente

Más información

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.