Pasarse a la Bicistencia, moverse en bicicleta

Pasarse a la Bicistencia, moverse en bicicleta

- in Permacultura
2257
0
Velistance
Ante la avalancha de medidas de austeridad dirigidas básicamente contra el bienestar ciudadano y el medio ambiente, no queda otra solución que pasarse a la resistencia y utilizar la bicicleta como medio de transporte habitual. Pero ¿cómo se resiste?

Hoy en día resistir significa llevar una forma de vida en consonancia con unos valores e ideas propios y colaborar con aquellas actividades económicas que más se acerquen a dichos convencimientos. Si esta resistencia la enfocamos en función del impacto medioambiental de nuestras actividades, tendremos que adaptar nuestra alimentación y consumir local, ecológico y de temporada y crear huertos comunitarios, entre otras acciones dirigidas a lograr la autosuficiencia. La energía la podríamos obtener asociándonos a cooperativas energéticas verdes y deberíamos minimizar nuestro consumo. En cuanto al transporte, deberíamos ir siempre que podamos a pie o en bicicleta y utilizar el transporte público.

En Francia, el movimiento denominado Velistance (“Bicistencia”) ha enfocado su particular resistencia al uso de la bicicleta como medio de transporte habitual.
En las actuales sociedades, el automóvil ocupa un lugar de privilegio. Ni el elevado precio del combustible ni las multas ni los problemas que se encuentran a la hora de aparcar ni el creciente gasto que supone mantener un vehículo motorizado particular disuaden a los conductores, que siguen colapsando las vías de todas las ciudades. Este uso masivo del automóvil se debe, entre otras causas, a la rapidez de desplazamiento que se consigue, especialmente si se compara con las posibles alternativas, y a la libertad, flexibilidad y comodidad que supone conducir tu propio vehículo.

En efecto, debido a estos factores estamos viendo cómo el automóvil ocupa un lugar cada vez mayor en un espacio público cada vez más reducido, llegando a abarcar el 75% del mismo. Sin embargo, el automóvil genera un fuerte y negativo impacto en la sociedad que no siempre se tiene en cuenta. El automóvil, si exceptuamos el “coche compartido”, fomenta el individualismo y el aislamiento social. Otro factor negativo es el ruido que generan los motores de combustión y los cláxones, muy molestos y dañinos para los habitantes de las ciudades colapsadas, por no hablar del estrés que padecen los propios conductores. La contaminación atmosférica debida al tráfico de vehículos motorizados es cada vez más perniciosa y está considerada como responsable de numerosas dolencias, especialmente en niños y mujeres embarazadas. Numerosos estudios relacionan las emisiones de gases contaminantes de los automóviles con enfermedades graves y fallecimientos prematuros. Además, el automóvil fomenta el sedentarismo, problema acuciante que tiende a aumentar en casi todas las sociedades.

En cuanto a la dependencia energética, es obvio que el petróleo es ya un bien escaso y que se necesita iniciar una transición hacia otras formas de energía. Esta transición obligará a modificar ciertos hábitos, entre los que destacan los relacionados con la movilidad. El nuevo escenario energético, la era postpetróleo, no va a aparecer de un día para otro, sino que será algo progresivo y será a los ciudadanos a quienes les tocará amortiguar el violento impacto que puede suponer.

En Francia, una plataforma en la red aboga por resistir utilizando la bicicleta. La “Velistance”, cuyo manifiesto exige una organización territorial y urbanística sana, sostenible y pacífica, trata de expresar de forma visual su descontento con la actual situación en términos de movilidad. Por este motivo, los “velistantes” llevan el rostro cubierto por gorros, pañuelos, etc. Según el manifiesto de Velistance, “los automóviles son malos y muy numerosos, son irrespetuosos y su problema hay que encararlo a la inversa: ¿cómo hacer que el automóvil particular sea menos rápido, menos flexible y menos confortable que los medios alternativos, con el propósito de disuadir a sus usuarios en aquellos entornos donde sea posible utilizar otros medios? »

Propuestas del movimiento Velistance:

Lo esencial de las medidas que aquí se proponen radica en la necesidad de distinguir dos tipos de carreteras: las primarias, que permiten llegar a cualquier lugar, y las secundarias, mediante las que se llega al destino final. Esta distinción debe estar debidamente señalizada en la calzada.

Inmediatez:

Fomentar la práctica de la bicicleta y de la marcha a pie con el fin de incitar a los ciudadanos a su uso y a llevar a cabo un cambio de mentalidad.

Los semáforos (un invento de los automovilistas para los automovilistas) se aplican a las bicicletas y a los peatones como señales de “ceda el paso”. Salvo en grandes vías de circulación (carreteras primarias), es necesario obligar a los automóviles a circular a un máximo de 30Km/h incluso cuando el semáforo se encuentre en verde. Instalar pasos para peatones bien de tipo pasarela o subterráneos en las grandes vías de circulación, eliminar los pasos de cebra en dichas vías. No se deben aplicar las direcciones prohibidas a las bicicletas.

Crear grandes ejes circulatorios cubiertos para bicicletas (la lluvia es uno de los mayores impedimentos para el uso de la bicicleta). Sancionar el uso indiscriminado del claxon y el uso de los carriles bicicleta como aparcamiento.

Anticipación:

Hacer que el automóvil se convierta en una solución sólo cuando no haya alternativa posible. Limitar la velocidad a 30Km/h en todas las vías secundarias y velar por el cumplimiento de esta medida. Construir aparcamientos en las afueras de las ciudades que estén conectados al transporte público. Prohibir de forma progresiva aparcar en zonas de vías secundarias durante el fin de semana. Dejar de subvencionar a la industria automovilística.

Utopía:

Rediseñar la ciudad para alejar al automóvil, dirigiéndolo al subsuelo. Construir ejes circulatorios subterráneos que permitan un servicio de transporte razonable. Una vez en un aparcamiento subterráneo, tener acceso al resto de modalidades de transporte público. Dejar en la superficie a los autobuses, los vehículos públicos (policía, ambulancia) y ciertos taxis, cuyo acceso se limitará mediante una autorización especial (tipo carnet de minusvalía). Estos vehículos compartirán la vía pública con todos los demás vehículos no motorizados, con un límite de velocidad de 30Km/h. Sólo se podrá evitar esta regla en casos de emergencia.

Más información

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.