Otra movilidad es posible

Otra movilidad es posible

- in Noticias
1858
2

La movilidad urbana es uno de los grandes retos a los que se enfrentan los representantes políticos de cada ciudad. El ciudadano tiene derecho a poder desplazarse por su ciudad de una forma ágil, económica y sin generar un impacto negativo para su salud ni para el bienestar general. Son ya muchos los estudios y las evidencias que relacionan la contaminación generada por el tráfico urbano con los graves problemas de salud que sufren los habitantes de las grandes urbes. Una ciudad moderna debe ofrecer una movilidad segura, limpia y relajada, priorizando al peatón ante los demás medios de transporte, debe contar con suficientes espacios verdes y debe ser accesible para las personas con problemas de movilidad. La ciudad inteligente posee un transporte público eficaz e integrado en las diferentes áreas urbanas. Además, la bicicleta debe tener sus carriles bien delimitados y conectados entre sí para cubrir la mayor área urbana posible. Para fomentar el uso de la bicicleta necesario que se garantice la seguridad de los ciclistas. Mejorar la calidad de vida de una ciudad es aumentar, de forma mayoritaria, el uso de un transporte no contaminante. En Europa, dos tercios del petróleo que se consume es utilizado para abastecer al transporte. La ciudad de Bremen, en el norte de Alemania, y la capital danesa Copenhague han conseguido mejorar su calidad de vida llevando a cabo acciones concretas en materia de movilidad y transporte. A través de un proceso de estrecha colaboración con la población, estas dos ciudades han establecido unas redes de transporte modernas, sostenibles y adaptadas a las necesidades de los ciudadanos. Ambas ciudades europeas fomentan de esta forma al desarrollo económico mientras luchan contra el cambio climático. Bremen comparte coche En Bremen, actualmente el 25% de los desplazamientos en el núcleo urbano se realizan en bicicleta, cifra que se espera alcance en breve el 30%. El 21% de todos los desplazamientos en la ciudad se hacen a pie. El transporte público es utilizado en el 14% de los desplazamientos y el 40% restante se realiza aún en automóvil.

Es importante tener en cuenta que este 40% no corresponde al número de automóviles particulares, ya que el sistema de “Car Sharing” (coche compartido), que se utiliza en la ciudad desde los años 90, ha conocido en Bremen un éxito sin precedentes. Este sistema, que permite disminuir el número de vehículos en la ciudad, cuenta en Bremen con 7.000 usuarios y se espera que esta cifra alcance los 20.000 en los próximos años. La actual organización de la movilidad en la ciudad en Bremen es el fruto de un profundo análisis de las necesidades de la población y de la ciudad. Copenhague, reino de las bicicletas Copenhague se ha fijado el reto de lograr ser una ciudad “cero CO2” para el año 2050. En la capital danesa, las bicicletas son las reinas, con un 37% de los desplazamientos; el transporte público asume el 28%; los peatones suponen sólo el 4% del total de los desplazamientos, dejando el 31% restante para los automóviles.

La movilidad urbana es una cuestión prioritaria para los responsables políticos de la capital danesa, que llevan 20 años estudiando las posibilidades e introduciendo mejoras. Durante esos 20 años, un 30% de los ciudadanos comenzó a utilizar la bicicleta como medio de transporte habitual. Esta mayoría de ciclistas en las calles ha propiciado que las normas de circulación se adapten a ellos y les otorguen preferencia en cruces y rotondas. Además, los ciclistas que entran en Copenhague por una de las arterias principales de la ciudad encuentran los semáforos en verde permanente si circulan a una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora. Este dispositivo, denominado “Ola verde”, se prevé instalar en todas las entradas a la ciudad. La bicicleta, además de ser un medio de transporte limpio y saludable, resulta muy económico para los presupuestos de los ayuntamientos: un kilómetro de carril bicicleta cuesta un millón de euros; un kilómetro de línea de metro supone un gasto de 135 millones. Esto implica que, mediante una adecuada planificación y una inversión relativamente pequeña, se puede lograr una enorme mejora de la movilidad urbana y de todos los factores que esta conlleva. Tanto en Bremen como en Copenhague, el factor determinante para conseguir el actual éxito fue la voluntad política. Invertir la tendencia actual en la mayoría de las ciudades, que favorece al automóvil particular por encima de la movilidad sostenible, requiere coraje y determinación política. Si para recorrer un mismo trayecto el ciudadano tiene dos alternativas, una de ellas gratuita y que le llevará 15 minutos, y la otra que le costará dinero y que le supondrá 25 minutos, es más que probable que este elija la primera.

En Bremen la configuración de los transportes estaba ideada para favorecer a los automóviles particulares; en Copenaghe los ciudadanos no quisieron ver cómo su ciudad se llenaba de automóviles. En ambas ciudades se tuvieron que adaptar las infraestructuras urbanas de forma que hicieran más fácil y económico tanto el uso de la bicicleta como el trasporte público. La toma de medidas políticas contra el automóvil particular requiere cierto coraje y determinación por parte de los ayuntamientos. Sin embargo, resulta imprescindible para solucionar el enorme problema de la movilidad.

Vídeo de Greenpeace

 

Fuente

 

About the author

2 Comments

  1. Estoy muy a favor del uso de la Bici que se consigue sobre todo en Copenhage, o en Amsterdam. Se nos muestra como algo ejemplar. Pero la realidad es otra. Sigue existiendo como aqui en España más de un 30 % de movilidad en vehículo particular motorizado contaminante. Cuando en España tenemos niveles de movilidad de hasta más del 35 % en trasporte público. Quiero decir que alli en Bici, y aqui en trasporte público tenemos unos buenos resultados superiores al 30 % de la movilidad. Mientras tenemos que soportar aqui, y allí la insolidaridad de más del 30 % de los ciudadanos que se movilizan con vehículos contaminantes. Dejando un rastro de contaminación, y muerte al resto de la población. Que son la mayoría. Este es el problema, y eso es lo que hay que atajar por salud, y democracia. Los usuarios de coche contaminante, son una minoría, que nos intoxican a la mayoría. Movilidad en Bici, SI. Movilidad en trasporte público, SI. NO a la movilidad que nos mata, con el trasporte particular motorizado. Necesitamos Leyes que prohiban esta masacre automovilística. Más de 100.000 personas mueren en Europa cada año, por causa inherente a complicaciones de la salud por la contaminación del tráfico. Millones somos víctimas de enfemedades graves, y crónicas por la misma causa. Tráfico asesino. Hasta donde hay que seguir aguantando esto.

  2. Pues si, compartir coche es una buena solución, y además, conoces a gente nueva. Yo uso la página http://www.conduzco.es y por ahora solo he tenido buenas experiencias y he ahorrado bastante.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.