Munich, ejemplo de la nueva ciudad

Munich, ejemplo de la nueva ciudad

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Una ciudad como Munich puede ser neutra en emisiones de CO2 aplicando tecnologías ya existentes. Para ello se necesitarán 40 años. El “Wuppertal Institut für Klima” imaginó dos escenarios posibles para eliminar completamente las emisiones de la capital bávara.

Con la ayuda de tecnologías disponibles hoy en día es posible reducir prácticamente a cero las emisiones de una ciudad como Munich. Así lo muestra el riguroso estudio realizado por el “Wuppertal Institut für Klima”. Los científicos de la institución alemana calculan que esta drástica reducción de las emisiones se podría lograr en un plazo de 40 años. Las ciudades cubren el 1% de la superficie terrestre y albergan a casi el 50% de la población mundial. Las infraestructuras urbanas consumen aproximadamente tres cuartos de toda la energía y emiten el 80% del total de gases de efecto invernadero. Por todo ello es necesario construir y adecuar nuevas ciudades cuyo impacto medioambiental se reduzca de forma radical.

La vivienda: 40% del problema.

El estudio alemán sólo tiene en cuenta las soluciones disponibles en la actualidad y no especula con la aparición de nuevas y mejores tecnologías. Para alcanzar las cero emisiones, los dos escenarios imaginados por los científicos alemanes se centran básicamente en la construcción de viviendas pasivas (los edificios de energía positiva, aquellos que producen más energía de la que consumen, no se tuvieron en cuenta en el estudio). Estas nuevas construcciones no deberán consumir más de 20 kWh/m2 anuales, aproximadamente 10 veces menos que en la actualidad. Por otra parte, los edificios ya existentes se deberán reformar con el objetivo de que, una vez finalizada su rehabilitación, no consuman más de 35 kWh/m2 anuales.

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Conseguir estos objetivos en la vivienda supondría una inversión de aproximadamente 13.000 millones de euros anuales. Este esfuerzo solucionaría el 40% del problema de la ciudad. Además, esta adecuación de la vivienda muniquesa permitiría ahorrar a cada familia una media de 2.000 euros anuales en iluminación y calefacción.

Semejante descenso del consumo permitiría evitar de forma drástica la demanda de energías fósiles.

Esto se conseguiría, por una parte, instalando sistemas de agua caliente sanitaria solar y paneles fotovoltaicos en las cubiertas de los edificios y, por otra parte, desarrollando una red de calefacción urbana en gran parte de la ciudad. Además, una vez reducida la demanda de energía para la calefacción en invierno, los ciudadanos podrán optar por la instalación de calderas de baja potencia y de bajo consumo que aprovechan los vapores producidos por la industria. Esta red podría abarcar el 70% de las viviendas, el otro 30% se equiparía con microestaciones de cogeneración individuales, dispositivos que generan calor y electricidad y cuyo rendimiento es excelente. La electricidad se produciría en parte mediante instalaciones fotovoltaicas y a través de grandes infraestructuras de generación de energía renovable, en su mayoría eólica, integrados a la red local de electricidad a través de líneas de muy alta tensión de corriente continua. Estas “autopistas” eléctricas pueden transportar electricidad a largas distancias sin grandes pérdidas.

Automóviles.

Los investigadores del Wuppertal Institut no contemplan la desaparición del automóvil particular. En su proyecto cabrían automóviles híbridos, térmicos y eléctricos. Los eléctricos se utilizarían para el transporte y para el almacenaje de electricidad durante los periodos críticos, convirtiéndose en apoyo de la red en lo momentos de mayor demanda.

Tres principios básicos para las nuevas estructuras urbanas.

Ser altamente eficientes en todos los sectores de demanda (hogares, sector servicios, industria pesada y transporte). Adaptar las infraestructuras de calefacción, electricidad y de transporte para adecuarlas a una demanda que se ha reducido gracias a la eficiencia. Apoyar esta reducción mediante soluciones apropiadas. Convertir la energía base en renovable y en recursos de bajo impacto.

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