Moda ética: la alternativa de María Almazán

Moda ética: la alternativa de María Almazán

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La moda debe ser ética y responsable

A todos nos gusta lucir ropas nuevas. ¿Pero, cuando vamos de tiendas, nos paramos a pensar de dónde vienen los productos que tan a la ligera adquirimos? La industria de la moda esconde unos datos que muchos consumidores ignoran.

Si somos un poco minuciosos y nos paramos a mirar las etiquetas de las prendas que nos gustan, nos daremos cuenta de que una enorme proporción de las mismas es de origen asiático. ¿Qué se esconde detrás de esta deslocalización en la producción de textiles? Y, habiendo tanta gente capaz de diseñar y confeccionar moda en nuestros países, ¿por qué los consumidores lo estamos permitiendo?

María Almazán es una diseñadora gallega que lleva a cabo el proceso completo de creación de ropa, desde su diseño a su confección. Esta concienciada emprendedora con sede en Gondomar, Pontevedra, reivindica el poder del consumidor y anima a todo el mundo a que se acerque a los talleres y a las personas que sepan coser en su comunidad para experimentar una nueva forma de producir nuestras prendas.

Horarios laborales sin fin en condiciones penosas, vertidos tóxicos que contaminan la tierra y el agua, explotación infantil y abusos laborales, son algunos de los asuntos que motivaron a María Almazán a iniciar su propia actividad.
Cansada de trabajar en una multinacional, de plantear preguntas sin respuesta y de presenciar situaciones aberrantes habituales en la industria textil, María Almazán decidió ofrecer una alternativa para todos aquellos que le respondían: sí, pero entonces, ¿dónde compramos la ropa?
María Almazán busca una alternativa ante el peligro que entrañan los herbicidas, pesticidas y fertilizantes, tintes y demás productos químicos, no solamente para la salud de los trabajadores que los manipulan sin ninguna medida de precaución, sino también para la piel de quienes después visten los tejidos impregnados de estos tóxicos.

En su tienda-taller, la diseñadora trabaja con algodón y lino ecológicos. Sus telas, que pueden adquirirse a través de su página web, provienen de Turquía e India, de una cooperativa certificada con el distintivo de comercio justo. Del mismo modo, los tintes que utiliza están libres de sustancias químicas nocivas, metales pesados, formaldehido, disolventes aromáticos, transgénicos… Incluso una de sus gamas de textiles está teñida a base de plantas y frutas, sin intervención de ningún otro producto.

Para los productos que no pueden ser ecológicos, tales como botones o cremalleras, la diseñadora ha organizado un concurso de “botones reciclados” mediante el que recepciona los botones encontrados por los participantes y después reparte un premio.

Además, en su taller organiza actividades de concienciación sobre la situación laboral de quienes confeccionan nuestras prendas en Asia; talleres de aprendizaje de confección; e información sobre la importancia de adquirir ropas confeccionadas con materiales ecológicos no solamente para cuidar tu salud y la del medioambiente, sino también la de las personas que han trabajado para que tú puedas lucir tus prendas.

En su página web, María Almazán ofrece información sobre los sellos y certificaciones de los que podemos fiarnos a la hora de adquirir prendas de ropa “ecológicas” o de comercio justo, y advierte sobre los certificados que las empresas crean para “ecoblanquear” sus productos y, de esta forma, comercializarlos entre un sector de consumidores cada vez más exigentes y críticos en sus hábitos de consumo. Original, creativa y concienciada, esta diseñadora es todo un ejemplo de los pequeños pasos que todos podemos dar para llevar una vida más acorde a nuestros principios éticos.

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