Los retos energéticos que se avecinan

Los retos energéticos que se avecinan

- in Noticias
1855
0

En materia de energía, existen muchas previsiones que se fundamentan sobre la hipótesis de que el crecimiento económico de los pasados años va a continuar durante el siglo XXI. Estos pronósticos se sustentan en una máxima cuanto menos dudosa: el crecimiento sería prácticamente eterno dentro de unos límites que impone la biosfera. En este orden de cosas, el consumo energético aumentaría de forma indefinida al igual que aumentaría la consiguiente producción energética. Sin embargo, los datos que se manejan en muchos informes y estudios, además de muchas y repetidas informaciones emitidas desde organizaciones relacionadas con el sector de la energía, apuntan hacia otro escenario mucho menos optimista. Ante la dificultad tanto económica como técnica y el tiempo que requiere una transición hacia otro modelo energético más acorde con la situación, optimizar el consumo adaptándolo a esta nueva realidad es sin duda la primera tarea que deberían abordar de forma urgente las naciones.

energíasDe continuar el actual ritmo de consumo energético, la disminución de las reservas de energías fósiles (algunas décadas de petróleo y de gas y quizás algo más de carbón) supondrá una inquietante amenaza para unos hábitos de vida y consumo muy alejados de la lógica que marca la naturaleza. Teniendo en cuenta el tiempo necesario para llevar a cabo la transformación de nuestros sistemas energéticos, no resulta difícil predecir que la cuestión energética es y será un factor clave en el devenir de la humanidad.

La mayoría de las tecnologías que prometían abundancia energética (fusión, centrales solares en el espacio, etc.) no podrán ver la luz hasta, al menos, la mitad de este siglo. De igual forma, para producir la energía necesaria según la demanda, los costes económicos serían enormes.

Desequilibrios

El consumo excesivo de energía que se da en los países desarrollados muestra la tremenda desigualdad y nos muestra un avance de la configuración de los próximos escenarios energéticos en el mundo. Por ejemplo, un ciudadano de Estados Unidos consume, él solo, un equivalente de 8 toneladas de petróleo, mientras que una persona que viva en Bangladesh debe conformarse con 40 veces menos cantidad. En cuanto al consumo de energía eléctrica, el desequilibrio es aún mayor: una persona que viva en Francia consume 7.800 kilovatios anuales mientras un ciudadano etíope dispondrá de 42, 185 veces menos energía. Un tercio de la población mundial sigue hoy en día sin tener acceso a la electricidad. En todo el mundo, la demanda de energía crece un 2% cada año. Si bien se registra un ligero descenso de la demanda en los países más ricos, los países emergentes aumentan su consumo de forma regular. En muchas naciones de Europa, pese a la crisis económica actual, el consumo eléctrico aumenta cada año.

El reto de satisfacer la actual demanda de energía no es el único, la producción de energía conlleva un aumento de la contaminación global del planeta. El consumo de combustibles fósiles es una de las principales causas de la degradación medioambiental (los gases de efecto invernadero CO2, NOx y SO son el fruto de la quema de combustibles fósiles, de la actividad industrial y de la deforestación).

¿Y la energía nuclear?

Los residuos nucleares que genera la actividad de las centrales atómicas representan un riesgo de enorme magnitud para las generaciones futuras. Hay que saber que ciertos residuos permanecen activos durante miles de años y que, a día de hoy, nadie ha conseguido solucionar este problema.

Deforestación

La deforestación que propicia el uso de tierras para el cultivo de agrocombustibles es una de las principales causas de la desertificación del suelo, del hambre y de las corrientes migratorias en muchas zonas del mundo.

Frente a estas evidencias es obvio que la primera tarea que deberíamos emprender es la de comprender el mundo de la energía, cambiar nuestra percepción y consumir de forma responsable en lugar de producir más y más energía. Sólo el fomento y el uso de todas las formas de energía renovable a nuestro alcance (solar, eólica, hidráulica, geotérmica, madera y biomasa) unido a un aumento de la eficiencia energética nos librarán de saquear nuestro planeta para satisfacer nuestras necesidades inmediatas.

Más información

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.