Los ciudadanos, víctimas anónimas de los pesticidas

Los ciudadanos, víctimas anónimas de los pesticidas

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Cada año, la Organización Mundial de la Salud registra aproximadamente un millón de casos de envenenamiento grave causado por pesticidas y más de 22.000 fallecimientos en todo el mundo. Sin embargo, estas cifras aún no constituyen suficiente motivo para que se reconozca la relación directa entre pesticidas y muerte. Así lo afirma la organización francesa Movimiento para la Defensa y el Respeto de las Generaciones Futuras (MDRGF), que coordina la acción de 170 asociaciones implicadas en la recientemente inaugurada “Semana sin pesticidas”.

Según informa la organización (MDRGF), hasta la fecha sólo se ha reconocido como enfermedad profesional una treintena de casos de agricultores afectados por los pesticidas. Este reconocimiento implica una concienciación del problema que, aunque de forma lenta, va avanzando en el sector agrícola profesional. Sin embargo, como alerta Gilbert Vendée, portavoz del MDRGF, sobre el impacto de los pesticidas en la salud de los ciudadanos:“No me parece normal que se vendan productos para el cuidado del jardín doméstico cuya composición es tan fuerte y concentrada como los destinados a los agricultores. Es intolerable y, de continuar esta práctica, corremos el riesgo de sufrir una catástrofe sanitaria.” En 2006, el centro anti-veneno francés registró 4.587 casos debidos a exposiciones accidentales a pesticidas, aunque no se especifica si estos casos se dieron en el ámbito agrícola profesional o en el doméstico. Actualmente, los casos más conocidos se dan en las zonas residenciales cercanas a terrenos agrícolas sobre los que se realizan pulverizaciones con pesticidas.

Sin embargo, los particulares no logran reconocimiento oficial de la relación que existe entre ciertas enfermedades y la exposición a pesticidas. “Mi hijo de 3 años estaba dibujando en el jardín cuando un agricultor del campo de al lado comenzó a pulverizar con un fungicida. Unos meses después, cuando ya había perdido mucho peso, el endocrino le diagnosticó un desorden tiroideo. Pero el doctor me advirtió que me sería imposible encontrar un profesional de la medicina que relacionara la enfermedad de mi hijo con los pesticidas. Actualmente, las cosas comienzan a cambiar, aunque todo lleva su tiempo. En cuanto a los gendarmes, nunca dieron curso legal a mis denuncias referentes a las medidas de prevención y protección obligatorias que deben tomar los agricultores al realizar sus tareas de pulverización”, comenta Bertrand Pouchin, padre de familia de una región al suroeste de París.

París comprometido con el “Zero Phyto”, proyecto para la no utilización de química de síntesis en sus espacios verdes.

Los municipios que utilizan pesticidas para el mantenimiento de sus espacios verdes, se están comprometiendo de forma progresiva en la lucha contra los pesticidas. París es un ejemplo: la capital francesa tiene por objetivo gestionar de forma sostenible la totalidad de sus espacios verdes en 2014. De momento, 82 jardines, parques y plazas de las 480 con que cuenta la ciudad han sido certificados por un organismo independiente. La finalidad es favorecer la biodiversidad mediante la reducción de la intervención mecánica y la puesta en marcha de métodos alternativos a los productos químicos. En 15 años, los responsables de los espacios verdes y de medioambiente de París redujeron un 90% la cantidad de pesticidas adquiridos. En 2002, la capital francesa se hizo acreedora de la certificación de gestión ambiental ISO 1401 “cuidados vegetales: métodos alternativos y razonados”. Los ciudadanos amantes del jardín doméstico raramente toman las precauciones necesarias cuando utilizan herbicidas o pesticidas. “Aunque el uso de pesticidas por parte de los particulares no es muy importante en su volumen, sí que representa un problema, ya que se realiza de forma imprudente y en el medio donde se habita”, explica el presidente del MDRGF, François Villerette. “Estos productos son peligrosos para los ciudadanos, que pueden intoxicarse gravemente o desarrollar enfermedades crónicas e incluso cáncer y además dañan el medioambiente”. El uso de sustancias químicas por parte de los particulares es responsable del 30% de la contaminación de las aguas debida a los pesticidas.

Existen alternativasLos ciudadanos no están informados sobre las características de este tipo de productos.Todos los pesticidas que se venden a particulares deben contar con una autorización y hacer mención a su toxicidad: “irritante”, “nocivo”, “peligroso para el medioambiente”. Los ciudadanos no saben utilizarlos correctamente, muchas veces incluso tienden a aplicar sobredosis. Estos peligrosos productos se venden en grandes superficies donde nadie se encarga de aconsejar o proponer alternativas, debido a que muchos de los empleados de estos centros no están suficientemente formados para ello.”, explica Guenaelle Lanez, de la asociación bretona «Casa del consumo y del medioambiente». Esta asociación puso en marcha en 2005 el programa «Trabajar el jardín de forma natural», una iniciativa que fue apoyada por 188 establecimientos de la región, que se comprometieron a orientar a sus clientes en las prácticas y técnicas de la jardinería natural y en la adquisición de alternativas a los pesticidas.

Los costes económicos, principal obstáculo.

La demanda por parte de los clientes de pesticidas naturales está logrando que los fabricantes se replanteen su política e incluso algunos establecimientos ya han retirado de sus estantes los pesticidas químicos de síntesis. No obstante, el camino es largo y será necesaria una amplia formación para los profesionales de este tipo de establecimientos y mucha información para los usuarios. El movimiento MDRGF llevó a cabo un examen de los productos fitosanitarios a la venta en un conocido supermercado francés cuyas consecuencias fueron el replanteamiento por parte de la empresa, en colaboración con la asociación ecologista WWF, de su gama de pesticidas, así como la supresión de aquellos que contenían glifosato y su sustitución por productos más respetuosos con el medioambiente. El distribuidor también eliminó de su catálogo todos los productos « Round Up ». El principal obstáculo para que en los estantes de los comercios se encuentren verdaderas alternativas a los pesticidas químicos radica en los altos costes económicos de la homologación de este tipo de productos, que deberían seguir procedimientos similares a los pesticidas clásicos.

Fuente

Centros Anti Veneno

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