Los atascos, cada vez más caros

Los atascos, cada vez más caros

- in Noticias
1567
0

A pesar de la crisis económica, el coste de los atascos en EEUU sigue aumentando. El Instituto de Transporte de la Universidad A&M de Texas ha publicado su informe 2010 Urban Mobility, en el que se evalúa el coste económico derivado de la gasolina que se malgasta en los atascos, las horas laborales perdidas y el aumento del precio del petróleo.

“La recesión nos ayudó a olvidar los problemas nacionales de la congestión del tráfico y los indicios de recuperación que estamos viviendo deberían ayudarnos a recordarlos”. Así lo afirma el comunicado de prensa del estudio 2010 Urban Mobility Report, que informa sobre la congestión del tráfico en 439 áreas urbanas en EEUU y que ha sido recientemente publicado por el Instituto de Transporte de Texas. Gracias a un nuevo método de medición de la velocidad del tráfico, que se combina con los datos estatales del volumen del tráfico, los investigadores son ahora capaces de conseguir unos resultados más exactos sobre los problemas a los que se enfrentan los conductores urbanos. Tras dos años de ligeros descensos en el nivel de congestión del tráfico, que pueden ser atribuidos a la crisis económica y a los elevados precios del petróleo, los indicadores muestran que, a medida que la economía comienza a repuntar, los problemas de tráfico hacen lo mismo. En 2008 se vivió el mejor año desde hace al menos una década para los conductores urbanos, pero el problema volvió a aumentar en 2009.

Algunos aspectos del informe ilustran los efectos de los problemas de tráfico de la nación: El coste de los atascos sigue aumentando: el coste derivado de los atascos ha aumentado de 24.000 millones de dólares en 1982 a 115.000 millones de dólares en 2009. La cantidad de combustible desperdiciado en 2009 llegó a los 3.900 millones de galones, el equivalente de 130 días de trasvase de una tubería desde Alaska. El coste para el conductor equivale a 808 dólares en 2009, con un equivalente a 351 dólares en 1982. El retraso medio anual del trabajador fue de unas 34 horas en 2009, en comparación con las 14 horas de 1982.

Gracias a las nuevas tecnologías que estamos aplicando”, informa el investigador Shawn Turner “somos capaces de recopilar datos que hace unos años nos habría sido imposible conseguir.” “Los datos recogen las condiciones de cada día del año, tales como los problemas causados por el clima, los accidentes, los eventos especiales, las vacaciones, las áreas de trabajo y otros factores que impactan de forma directa en el flujo de tráfico”. En el informe se detallan los beneficios en cuanto a reducción de tráfico que se lograrían mediante la aplicación de dos estrategias diferentes: por un lado, la mejora del transporte público y, por otro, la ampliación de carreteras. Según los cálculos del estudio, sin los servicios de transporte público los conductores habrían sufrido 785 millones de horas adicionales de retraso y habrían consumido 640 millones de galones más de combustible, lo que se traduce en un ahorro de 19.000 millones en costes por atascos. Por otro lado, las mejoras de las carreteras ahorran a los viajantes 320 millones de horas de retrasos y 265 millones de galones de combustible, lo que equivale a un ahorro en atascos de 8 mil millones de dólares.

Los investigadores recomiendan la adopción de medidas equilibradas y diversificadas para reducir la congestión del tráfico. Sus estrategias incluyen: Hacer el mayor uso posible de los sistemas de transporte existentes. Añadir capacidad de carreteras y transporte público en los lugares donde más se necesita. Modificar los hábitos, implantando soluciones tales como compartir coche y aplicar horarios de trabajo flexibles para evitar las típicas hora punta. Ampliar las opciones aportando rutas alternativas, apoyo tecnológico para la optimización de trayectos y carriles de peaje para que los viajes sean más rápidos y más fiables. Diversificar la ordenación del desarrollo de infraestructuras para que el tráfico de peatones, ciclistas y carriles de peaje sean más prácticos.

Adoptar expectativas realistas, reconociendo por ejemplo que las áreas urbanas extensas van a estar congestionadas, pero no tienen que permanecer congestionadas durante tanto tiempo. “No existe una solución aplicable a todos los problemas de tráfico”, afirma Lomax, del equipo de investigadores que llevó a cabo el informe. “La estrategia más efectiva es aquella en la que las acciones estatales se complementen con esfuerzos por parte de empresas, fábricas, conductores y demás viajeros”.

Fuente

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.