Londres se sube a los árboles

Londres se sube a los árboles

- in Noticias
1473
0

Amenazada por la subida de las aguas y por la canícula, la gran metrópolis británica pondrá en marcha un programa medioambiental en el que destaca la masiva plantación de árboles y plantas para librarse de estos dos males que la acechan.

Hace unas semanas, la prensa británica se volcaba en sus páginas sobre la evolución cambio climático en las islas. En Gran Bretaña, casi la totalidad de la prensa ofrece a diario entre sus páginas, amplias secciones sobre medioambiente. En agosto, Bob Watson, el consejero científico del Ministerio del Medioambiente, anunciaba en la prensa escrita que la temperatura media de Gran Bretaña podría subir 4 grados a lo largo de este siglo. Esta cifra es el doble de lo que se había anunciado hasta ahora. Una evolución que requiere intervenciones urgentes. Tres semanas después del comunicado del experto medioambiental, Londres presentaba su plan. Dicho plan prevé reducir las emisiones en un 60% hasta 2025. La principal amenaza que se cierne sobre la capital británica son las subidas del nivel del mar. Aunque protegida por su sistema de embalses que regulan las aguas del Támesis, sin embargo, no hay nada previsto en el caso de una crecida del rio y sus afluentes, existe un riesgo real de una subida de las capas freáticas o la posibilidad de que revienten las canalizaciones subterráneas en caso de crecida del mar.

Londres tiene 7,7 millones de habitantes, su superficie es de 1579 km2, 16% de sus habitantes están en zona inundable. Pero las escasez de agua es un problema potencial – el área de Londres tiene menos disponibilidad del agua por cabeza que Marruecos – y el consumo rebasa la media nacional.

Según el informe publicado por las autoridades del Great London, un 15% del territorio de la aglomeración londinenese está amenazada. Este perímetro cubre 1,25 millones de habitantes, 480 edificios, 441 colegios, 75 estaciones de metro y tren, 10 hospitales, un aeropuerto y una prisión.

Un cálculo atproximado que daría una cifra de 160.000 millones de libras (202.200 millones de euros) de pérdidas en caso de inundación. La solución que propone el equipo del Ayuntamiento de Londres es simple, plantar árboles en las calles y el las riberas, vegetalizar los techos y las terrazas, bombear y almacenar mediante cientos de miles de plantas y árboles las aguas subterráneas que no se puedan evacuar por el rio o por los canales de saneamiento. Según los especialistas, esta original idea permitiría también refrescar la isla de calor formada por el alto consumo de energía de la ciudad. Así mismo se reducirían las consecuencias sanitarias debidas a la canícula. Este reverdecimiento de la ciudad no es la única opción propuesta por el equipo del alcalde. Entre otras sugerencias, se encuentran la mejora de la red de alcantarillado y la imposición de unos criterios en la construcción de edificios en los que prime la climatización natural. Amenazada por las aguas, la ciudad de Londres puede tener problemas de abastecimiento de agua potable. Los recursos naturales de agua potable proporcionan a cada londinense una cantidad de 265m3 anuales, esta cantidad es seis veces menor que la del resto del Reino Unido. Para reducir este riesgo de penuria, el alcalde Boris Johnson es partidario de la instalación de contadores personales que ayudarían a la reducción del consumo, incrementar el reciclado de aguas residuales utilizándolas para el riego y la renovación de las instalaciones de tratamiento de aguas entre las cuales hay algunas que provienen de los tiempos victorianos.

Foto:treehugger

El proyecto aún no está presupuestado y a partir de ahora se someterá a la crìtica de los servicios sociales para el año que viene publicar un proyecto de enmienda que sirva de base a la concertación pública que durará varios meses.

Comunicado alcaldía Londres

Fuente

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.