Leche en Europa: la importancia del consumidor

Leche en Europa: la importancia del consumidor

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El sector lácteo de la Unión Europea está sufriendo los efectos de un sistema fallido que desemboca en la explotación del granjero y en los precios abusivos que tiene que pagar el consumidor. El sector lechero ecológico alemán muestra cómo un llamamiento a la conciencia del consumidor puede cambiar el rumbo de este sistema.

La situación en la Unión Europea.

En el mes de julio 2009, la Comisión Europea publicaba los resultados de un estudio sobre el estado del sector en la Unión Europea. Según dicho estudio, la cadena de creación de valor de la UE no es eficaz. Los consumidores no se están beneficiando de la disminución de precios de los productos lácteos, lo que impide un aumento de la demanda. Según el informe de la Comisión, “la magnitud, el retraso y la asimetría del ajuste a la baja de los precios de venta al público, que son considerables en algunos Estados Miembros, están impidiendo la recuperación del sector.” El informe muestra la necesidad de más transparencia en toda la cadena de creación de valor y afirma que existen “serias preocupaciones concernientes al valor añadido en la cadena entre los granjeros, las fábricas procesadoras, la industria láctea y los distribuidores”. Asimismo, informa de que los precios que actualmente se están pagando al ganadero son inferiores a los que se pagaban antes de la segunda mitad del año 2007, cuando se registró un importante aumento de precios que repercutió en un aumento del pvp. A pesar de que los precios que se pagan al ganadero han vuelto a descender, este descenso no se ha visto reflejado en el precio de venta al público, que continúa siendo más de un 14% superior al precio de antes de la subida de 2007. El ejemplo alemán

En Alemania, a principios de 2009, se llevó a cabo un acuerdo histórico entre las centrales lecheras y los demás operadores de la cadena de creación de valor, mediante el cual se pactaba un precio justo para la leche ecológica y cuya clave del éxito residió en la concienciación del consumidor sobre la importancia de adquirir un producto sostenible desde el punto de vista ecológico y social. Este acuerdo seguía los pasos de la iniciativa puesta en marcha hacía unos años por la lechería Upländer para introducir el concepto de “leche justa”. En la actualidad, los productores de leche convencional están luchando para lograr un acuerdo similar con los operadores del sector.

Gran Bretaña exige para su leche la denominación “leche justa”.

Por su parte, en Gran Bretaña se está llevando a cabo una campaña para lograr un precio justo en el sector lechero nacional. En este país, el precio que los granjeros cobran por un litro de leche ha descendido drásticamente en los últimos años, y muchos se han visto obligados a abandonar el negocio. Según la asociación del sector lechero, Dairy Co. (http://www.dairyco.org.uk/), el número de granjas dedicadas a la producción lechera ha caído un 46% en los últimos doce años. El problema, que ha cobrado notoriedad pública a raíz de la quiebra en junio de 2009 de la cooperativa Dairy Farmers of Britain (DFB), que reunía a 1.800 ganaderías de productos lácteos, radica, según uno de los miembros de dicha cooperativa, en los enormes márgenes de los supermercados: “el público paga por los productos lácteos cada vez más dinero, pero nosotros no ganamos más.

Se está estafando al consumidor.” Steve Hook y su padre Phil, de la ganadería ecológica Longleys, que cuentan 70 cabezas de ganado, afirma que los supermercados han disminuido el precio de compra de 34 peniques a 30. Esta lechera ha encontrado una salida gracias al comercio directo con sus 600 clientes locales. Los ganaderos británicos declaran que la situación es insostenible y exigen que se conceda a su producción el estátus de comercio justo. Emma Penny, editora del diario líder sobre agricultura Farmers Guardian, que apoya la petición, afirma: “si los consumidores del Reino Unido quieren seguir disfrutando de los lácteos británicos, es imprescindible que hagan algo para protegerlos.” “Necesitamos su apoyo para enviar el mensaje a los distribuidores, grandes supermercados descuento y empresas de alimentación de que tienen que pagar un precio justo a los productores para asegurar la sostenibilidad del negocio.”

Más información (Upländer)

Estudio de la Comisión Europea publicado en Julio de 2009

Dairy Farmers of Britain (DFB)

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0 Comments

  1. saybes hernandez nuñez

    me parese muy bueno ese proyecto de llegar a que se pague un precio justo a los productores y si no es mejor entregarlo directamente a los consumidores y ya no atraves de los supermercados y los distribuidores

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