Las gallinas, señoritas en Australia

Las gallinas, señoritas en Australia

- in Noticias
2337
0

El abandono de animales es un problema gravísimo que afecta a los países más “avanzados”, aquellos donde la tenencia de animales domésticos o mascotas es una práctica común en los hogares. A pesar de las innumerables campañas de concienciación y de un acceso a la información cada vez más sencillo, los animales domésticos que cada año acaban siendo abandonados a su suerte se cuentan por cientos de miles en España. Unos pocos de estos animales abandonados tienen la suerte de ir a parar a alguna de las organizaciones sin ánimo de lucro que se encargan de darles acogida y buscarles una nueva familia de adopción. Estas organizaciones surgen como respuesta a una carencia de valores de nuestra sociedad y ante la falta de voluntad política para remediar la situación: suelen nacer de una iniciativa particular y mantenerse a base del trabajo de voluntarios. Todo esto, lamentablemente, es algo ya habitual. Lo que escapa de esta triste normalidad es la acción que está teniendo lugar en Australia, donde las organizaciones de protección de los animales han dado un paso adelante y han puesto en adopción animales procedentes de explotaciones ganaderas.

gallinas en adopción
Adoptar una gallina maltratada por la industria

En varios estados de Australia se están dando en adopción gallinas rescatadas de la industria alimentaria. Son estos unos animales enormemente maltratados en pro del beneficio económico derivado de los huevos que ponen. Animals Australia, la organización de protección de los animales más importante del país, ya ha encontrado diversas familias de adopción para aquellos animales que, salvados del matadero, podrán llegar a conocer una vida más justa y más feliz. La organización pretende mediante esta acción lograr erradicar el comercio de huevos producidos por gallinas en batería. Para ello ha realizado una campaña televisiva en la que los actores cómicos más importantes del país hablan de “La señorita” y afirman que “Esta no es forma de tratarla”. El vídeo muestra con humor que las gallinas, lejos de la imagen de máquina ponedora tiene de ellas, son seres delicados y sensibles a las que hay que tratar con afecto y dedicación.

Animals Australia representa a unas 40 asociaciones y a miles de individuos que la apoyan. Esta organización trabaja en la investigación y denuncia de la crueldad contra los animales y lleva a cabo campañas de concienciación de gran impacto. Creada en 1980 por varios activistas, entre ellos el prestigioso filósofo y autor del libro de referencia “Animal Liberation” Peter Singer, la organización lucha por un mundo donde todos los animales sean tratados con compasión y respeto y donde no sean víctimas de la crueldad. Según Animals Australia, “podemos crear un mundo más amable si fomentamos el respeto a los animales: el trato que les damos refleja quiénes somos como individuos y como sociedad”.

Cada año, en Australia millones de gallinas están condenadas a una existencia corta y miserable en las granjas industriales. Todo para conseguir unos huevos baratos. Estas gallinas, que son seres sociales, curiosos y afectuosos, tienen una pésima calidad de vida en sus diminutas jaulas en batería, que pueden compartir con hasta cuatro gallinas más. Después de años de encierro, aburrimiento y frustración, su producción de huevos decae y la gran mayoría de ellas son sacrificadas. Su transporte al matadero suele ser la primera vez que ven el sol o respiran aire fresco.

Sin embargo, unas pocas afortunadas de entre todas estas gallinas que la industria desecha como “acabadas” se salvan del sacrificio gracias a los grupos e individuos que creen que estos animales merecen llegar a conocer lo que es la vida “real”: una vida que no tiene nada que ver con la miseria de las granjas industriales. Los programas de adopción de gallinas están surgiendo en algunos estados de Australia, lo que ofrece a las personas sensibilizadas la oportunidad de compartir experiencias con las gallinas rescatadas a medida que estas aprenden a adaptarse a una vida de libertad y de compasión.

Abrir tu corazón y tu hogar a una ex – gallina de batería no solamente te recompensará con la alegría de ver cómo estos animales de los que se ha abusado durante tanto tiempo “salen de sus celdas” y aprenden a vivir una vida nueva en un mundo maravilloso: también implicará hacer el mayor regalo que se le pueda dar a un animal, la vida.

Al igual que hacen los centros que se dedican a la acogida de animales abandonados, Animals Australia se asegura de que las gallinas adoptadas contarán con una vida feliz en su nueva familia. Para ello, la organización presenta unas estrictas condiciones que deberán cumplir los adoptantes antes de recibir a las gallinas de adopción, tales como unas buenas condiciones donde alojar al animal, la capacidad de adoptar a más de una (ya que las gallinas son animales extremadamente sociales), la capacidad económica de hacerse cargo de los gastos de veterinario (estos animales han sufrido durante mucho tiempo y pueden presentar secuelas, entre otras causas debido a las mutilaciones a que han sido sometidas, tales como el recorte del pico).

La actual demanda de huevos solamente puede ser satisfecha mediante granjas industriales que mantienen a sus gallinas en batería. Convencida de que esta demanda nunca existiría si la gente supiera la verdad sobre cómo se trata a los animales, la organización presenta en su página web gran cantidad de datos y de material informativo mediante el que las personas que aún no están concienciadas con este problema podrán descubrir por qué es necesario respetar a los animales.

Fuente

Sobre los tipos de huevo

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.