La marmita en la red

La marmita en la red

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Llegas a casa después de una larga jornada laboral. Hambriento, de pronto recuerdas que no tienes nada en la nevera. De tu vecindario llega el sonido de las cocinas y el olor de platos recién cocinados, y recuerdas con añoranza aquellas recetas que tu madre preparaba y que tú encontrabas sobre la mesa al llegar a casa. Este es el origen de la “SuperMarmita”, una red social en la que se comparten raciones entre los vecinos de un barrio.

Olivier Desmoulin es estudiante de empresariales. Su invento, la SuperMarmita, es una red social geolocalizada que permite buscar u ofrecer platos de cocina casera entre particulares. El objetivo del proyecto es hacer que las raciones sobrantes en los hogares no se echen a perder al mismo tiempo que ayudar a quienes no tienen tiempo de prepararse una comida caliente. Las raciones que se han cocinado de más se ofrecen en la red, lo que brinda la posibilidad al receptor de acceder a platos caseros por un precio justo y de realizar el pedido directamente a los cocineros del barrio. SuperMarmite es una alternativa sana, equilibrada y más personalizada al clásico negocio de comida para llevar. Además, la idea contribuye a evitar el derroche de alimentos, un grave problema que sufren los países industrializados, mientras se promueven lazos de amistad entre los miembros de la red, la mayoría vecinos del mismo barrio que, de no ser por SuperMarmite, quizás no se habrían conocido nunca.

SuperMarmite es una respuesta a la necesidad de relacionarse en el ámbito urbano de una gran ciudad y de degustar comidas caseras. Desde su comienzo, hace aproximadamente tres meses, ya son más de 3.000 los miembros que comparten comidas y cenas. De momento la SuperMarmita funciona en territorio nacional francés pero su creador está pensando en exportar la idea a otros países.

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