La contaminación dentro del coche

La contaminación dentro del coche

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El olor característico que se percibe al entrar en el habitáculo de un automóvil nuevo no es más que el que desprende un peligroso cóctel químico y la elevada concentración de emisiones contaminantes. Así lo demuestran unos estudios recientemente realizados en Alemania.

El estudio, realizado en el habitáculo de tres automóviles de diferentes marcas, (dos nuevos y uno de ocasión), detectó más de cien sustancias químicas. Además, se registraron tasas de emisiones muy superiores a las máximas recomendadas por las autoridades medioambientales alemanas. La lista de productos químicos que se encuentran en el interior de los vehículos es larga: colas, plásticos, lacas, textiles y cuero artificial, entre otras. Las pruebas fueron realizadas y emitidas por la cadena de televisión privada alemana ZDF, que dio a conocer los resultados en una franja de gran audiencia a un público como el alemán, desde hace mucho tiempo sensibilizado con asuntos relacionados con la contaminación de los espacios interiores.

Las pruebas aportaron unos resultados sorprendentes: una concentración de compuestos orgánicos volátiles (COV) de 15.000 microgramos por metro cúbico. El Instituto de investigación ecológica alemán sitúa el límite de exposición antes de alcanzar el umbral de toxicidad en 100 microgramos por metro cúbico. Del mismo modo, se descubrieron compuestos tales como el perturbador endocrino N-Metil-Pirrodilona o el sumamente cancerígeno dicloropropano. En ambos casos, la concentración alcanzaba los 80 microgramos por metro cúbico. Según Peter Braun, que trabaja para el laboratorio de análisis ALAB y que fue el encargado de realizar las pruebas, « Me sorprendió encontrar este tipo de compuestos, y las cantidades son muy preocupantes. Se trata de compuestos cancerígenos clasificados como muy peligrosos que no deberían encontrarse en nuestros hábitats y menos aún en el aire que respiramos ».

Las concentraciones de hasta 80 microgramos por metro cúbico halladas en el interior de los vehículos no son tolerables ni siquiera en el ámbito doméstico, donde los espacios son mayores

El científico alemán Hermann Kruse, toxicólogo de la Universidad de Kiel, lleva más de diez años analizando el fenómeno de la contaminación en espacios interiores, tanto en los automóviles como en los hogares. Kruse advierte sobre la peligrosidad de la exposición a COV y a otros compuestos químicos encontrados en los automóviles, que pueden derivar en graves problemas de salud tales como problemas respiratorios y dolores de cabeza, pero también mareo, náuseas y pérdida de concentración. Según Hermann Kruse, la industria del automóvil no ha hecho mucho por evitar la presencia de estos compuestos. “ Pese a las ligeras mejoras que se han realizado estos últimos años, aún me sorprende constatar que estas sustancias tan problemáticas siguen encontrándose en los nuevos modelos. Es algo que no me esperaba. ” En Alemania no existe un límite legal sobre la exposición a estos contaminantes en el interior de los vehículos. En estos casos, se tienen en cuenta los umbrales recomendados para el interior de los hogares, pero no se obliga a los fabricantes a advertir sobre la toxicidad del aire en el interior de los automóviles.

Debido a los numerosos casos de alergias que se han registrado entre los conductores y, ante el aumento de la demanda de vehículos “desinfectados” por parte de éstos, el organismo de control técnico de vehículos alemán TÜV ofrece un servicio de análisis de la calidad del aire interior. Previo pago de aproximadamente 200 euros, se analizan y eliminan un centenar de compuestos químicos. Una vez realizado el control, el automóvil se equipa mediante un filtro depurativo y se identifica mediante un adhesivo. Por su parte, los fabricantes aconsejan airear a conciencia el interior de los automóviles antes de utilizarlos.

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