La carne y el cambio climático

La carne y el cambio climático

- in Noticias
895
0

Comer un kilo de carne de vaca emite más gases de efecto invernadero que un viaje en coche de tres horas durante el cual se han dejado todas las bombillas de casa encendidas. Estos son los resultados de un estudio realizado en Japón sobre las emisiones de CO2 que generan el comercio de carne y su posterior consumo.

Las investigaciones llevadas a cabo en el Instituto Nacional de Ciencias de Pastos y Ganadería en Tsukuba, Japón, tenían como finalidad examinar el ciclo de vida de una vaca estándar, incluyendo la producción de su alimentación, su transporte y mantenimiento, así como la actividad biológica del animal. Estas etapas del ciclo de vida fueron observadas desde el punto de vista de su impacto sobre el cambio climático: consumo de energía, producción de metano, acidificación y eutroficación del agua, lo que implica un enriquecimiento excesivo de nutrientes en la misma, que puede reducir su contenido en oxígeno y su capacidad de absorción de CO2. En total, el ciclo de vida de una vaca en la industria de la alimentación produce más de 4.500 kg. de gas de efecto invernadero, según el estudio, que fue publicado en agosto de 2007 en Animal Science Journal.

El metano producido por el aparato digestivo de los animales es uno de los factores de emisión de gas de efecto invernadero más importantes. Asimismo, dos tercios del total de energía que se utiliza durante este ciclo de vida se destinan a la producción y transporte de alimentos para los animales. Este estudio ha examinado los métodos de producción industrial estándar de Japón, sin tener en cuenta las emisiones de CO2 adicionales provenientes del transporte de la carne al mercado, que pueden variar dependiendo de dónde se sitúa el productor y qué distancia le separa del mercado de destino. Los autores de este estudio sugieren que se lleven a cabo medidas de optimización de residuos y el acortamiento de plazos entre los ciclos de cría para recortar las emisiones de gases de efecto invernadero. En un estudio sueco llevado a cabo en el año 2003 se demostró que los métodos de ganadería ecológica reducen tanto las emisiones de estos gases como el consumo de energía.

Artículo original

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.