La biodiversidad está en nuestras manos

La biodiversidad está en nuestras manos

- in Ecoturismo
1647
0

El 17 de mayo de 2012 tendrá lugar en el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona el seminario “La biodiversidad está en nuestras manos”, un debate sobre el presente y el futuro de la seguridad alimentaria, los derechos de propiedad intelectual y las patentes en semillas. El evento, organizado por la Fundación Más Vida, se enmarca dentro de la campaña “Libéralos: alimentación, salud y conocimientos sin patentes”, que tiene como objetivo conseguir que la población pueda seguir gozando de los derechos básicos en torno a la agricultura y la alimentación sin que los intereses comerciales se lo impidan. Es obvio que la alimentación constituye un negocio muy apetitoso para las grandes multinacionales.

La especulación con alimentos, el acaparamiento de tierras de cultivo y las patentes sobre semillas son algunos indicios que muestran cómo el sector financiero se dirige sin ningún remordimiento hacia el control del mercado alimentario en todo el mundo. Si ya la agricultura industrial junto con la globalización dieron un golpe casi mortal a la agricultura de subsistencia y amenazan gravemente la soberanía alimentaria de muchos países, la implantación de patentes sobre las semillas sería el mazazo definitivo que aumentaría de forma potencial el hambre en el mundo. Sin embargo, a pesar de todo el mal que ya se ha hecho y del apoyo que las instituciones supranacionales dan a este tipo de políticas, existen multitud de organizaciones e iniciativas que luchan por informar al ciudadano sobre esta realidad y sobre el papel que él puede desempeñar para defender sus derechos ante estos abusos.

El patrimonio de saberes sobre las variedades vegetales y sus propiedades curativas, desarrollado por los pueblos indígenas del sur del mundo durante los siglos, ha sido reconocido en diferentes instituciones internacionales, en particular por la Convención sobre la Diversidad Biológica (Cdb). No obstante, a menudo estas variedades y conocimientos son patentados por sociedades agroquímicas y farmacéuticas que asumen el monopolio. Las patentes sobre las especies vegetales impiden el libre intercambio de semillas, mediante el cual las poblaciones indígenas han contribuido a la creación y al mantenimiento de la gran diversidad biológica presente sobre todo en el sur del mundo. El fenómeno, que empobrece a las sociedades locales, campesinas e indígenas del sur del mundo, ha sido definido como «biopirateria» o «bioprospección». La Fundación Más Vida pone en marcha un seminario y exposición fotográfica «LA BIODIVERSIDAD ESTÁ EN NUESTRAS MANOS», evento enmarcado dentro de un proyecto de educación para el desarrollo cofinanciado por Unión Europea sobre “Conocimientos, salud y alimentos para todos” y forma parte de una campaña internacional de sensibilización y lucha con el objetivo de sensibilizar y movilizar a la población puesto que los medicamentos, las semillas agrícolas y los conocimientos tradicionales están siendo cada vez más patentados por farmacéuticas y corporaciones agroquímicas, que con la ayuda de las instituciones supranacionales están provocando que estas actividades milenarias, colectivas y de uso público sean privatizadas a beneficio de multinacionales, quedándose en manos de muy pocos los bienes comunes. Por ello, es imprescindible reforzar los sistemas locales de derechos colectivos de las comunidades locales en relación a la gestión de los recursos naturales y a los conocimientos tradicionales; promover la definición de normas que establezcan la obligación de obtener el consentimiento libre, previo e informado de las organizaciones indígenas y de las comunidades locales antes de cualquier intervención sobre los recursos naturales y genéticos; y elaborar un sistema de documentación, registro y análisis de conocimientos tradicionales.

Más información

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.