Gestos verdes para el hogar del futuro

Gestos verdes para el hogar del futuro

- in Ecoturismo
1570
0

Para la mayoría de hogares, el acceso a la energía resulta una cuestión cada vez más problemática: las tarifas no dejan de subir y la forma de vida a la que nos hemos acostumbrado en los últimos años nos ha llevado a rodearnos de sistemas y aparatos que consumen demasiado. Si estamos de acuerdo en que la energía más limpia (y más barata) es la que no se consume, lo primero que deberíamos hacer es optimizar nuestro consumo.

Muchos de los aparatos que se usan en los hogares consumen una energía desproporcionada con respecto a su rendimiento o utilidad. Además, la mayoría de viviendas cuenta con un aislamiento térmico deficiente que provoca la pérdida de energía y supone un enorme gasto y un despilfarro evitables. Actualmente existen fórmulas y materiales ecológicos que pueden ayudarnos a preparar nuestro hogar para enfrentarnos al futuro con mayores garantías. Por otro lado, unos hábitos de consumo responsables pueden ayudar a evitar un gasto de energía extra completamente innecesario.

Aislamiento del hogar: evitar pérdidas de calor.

La mayoría de las casas, en especial aquellas construidas durante los años 70, cuentan con enormes deficiencias en su aislamiento, lo que implica que un 30% del calor generado por el sistema de calefacción se pierde por el techo. Hoy en día existen materiales ecológicos para aislar el techo de forma eficiente y sostenible: el cáñamo, la ropa vieja reciclada y la fibra de madera son algunos ejemplos de este tipo de materiales. Otra solución es cerrar los puertos térmicos aislando la vivienda desde el exterior, una técnica cuya eficacia ha sido comprobada. Las ventanas pueden equiparse con doble e incluso triple vidrio.

Sobran aparatos.

Los innumerables (y más que dudosos en cuanto a su eficacia) aparatos electrónicos de nuestros hogares son causantes de un consumo excesivo. Para reducir de forma significativa nuestro consumo energético bastaría con que nos deshiciéramos de aquellos aparatos que en principio parecían insustituibles pero que pueden suplirse de forma sencilla mediante un trabajo manual. Las batidoras que obran milagros, los robots de cocina, los peladores automáticos y las secadoras son solamente algunos ejemplos de aparatos que suponen un gasto adicional nada despreciable. Otro electrodoméstico goloso pero altamente “energívoro” es el omnipresente televisor gigante de pantalla de plasma, cuyo consumo supera en más de 3 veces el de los antiguos aparatos de tubos de rayos catódicos. En cuanto a los refrigeradores, lavadoras y bombillas, se debe observar la etiqueta energética (A, A+, A++). Otra recomendación para ahorrar energía es la optimización de su uso, en el caso de las lavadoras, utilizando los programas de 30 grados (consumen tres veces menos que los de 90). En cuanto a los lavavajillas, muchos de ellos vienen dotados de programas “eco” que permiten ahorros de hasta un 45%.

Si no lo voy a usar, lo desenchufo.

Es de vital importancia cortar la alimentación de cualquier aparato que no vaya a utilizarse. Un televisor, una cadena de música, un modem inalámbrico, cualquier aparato de este tipo consume energía simplemente por estar conectado a la red. Según la ADEME (Agencia Francesa para el Medioambiente y el Control de la Energía), “El consumo anual de un lector de DVD se aproxima a los 23KWh, de los cuales 15KWh se consumen cuando está apagado. Del mismo modo, un cargador de teléfono móvil, aunque no esté conectado al teléfono, estará consumiendo energía. Para quienes tengan dudas sobre este “fenómeno”, existen actualmente en el mercado contadores digitales que permiten medir el consumo de los equipos en vatios, euros y emisiones de CO2.

Gestos verdes en el hogar.

Cada uno de nuestros gestos supone un impacto medioambiental. Las pinturas sintéticas a base de petróleo utilizan muchas materias primas en sus procesos de fabricación y emiten sustancias tóxicas tales como el formaldehido, el éter y el glicol. Para pintar cualquier habitación de la casa, pero especialmente si se trata de la habitación de los más jóvenes, es recomendable utilizar pinturas naturales a base de aceite de lino, tiza, cal, arcilla o caseína, entre otros.

Alimentos.

En lo referente a la despensa, para ahorrar energía es imprescindible comprar alimentos locales que hayan sido producidos lo más cerca posible de nuestro domicilio y mediante métodos de bajo impacto. Además, se deben evitar aquellos productos que no sean de temporada, que contengan transgénicos y aquellos cuyo embalaje se considere excesivo. Es de gran utilidad reciclar los residuos orgánicos para fabricar compost y así colaborar en la reducción de desechos que acaban en los basureros o incineradoras. Si actuamos de forma responsable, cada compra que realizamos puede ayudarnos a reducir nuestro consumo energético: comprar ropa de segunda mano, productos reciclados y en general productos certificados como ecológicos ayuda a evitar el despilfarro.

Fuente

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.