¿Está naciendo un nuevo feminismo?

¿Está naciendo un nuevo feminismo?

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El movimiento feminista buscó la independencia de la mujer y, entre otras reivindicaciones, exigía su derecho a ingresar en el mundo laboral. Hoy en día, EEUU está viviendo el resurgir de un movimiento feminista que, esta vez, reclama todo lo contrario: el derecho a tomar posesión de su hogar, disfrutar de su tiempo y realizarse mediante las actividades creativas y la vida comunitaria. El libro Radical Homemakers es toda una fuente de inspiración para quien esté pensando en cambiar un puesto de trabajo por una actividad más creativa en su comunidad. En una época en que la avaricia ciega de la bolsa ha llevado al país más poderoso del mundo a la bancarrota y a la desesperación, un número creciente de ciudadanos preparados profesionalmente y de alto nivel cultural están cambiando sus puestos de trabajo por el cuidado de su hogar. Escogiendo la simplicidad, la autenticidad y el espíritu comunitario en lugar de la estabilidad económica que les ofrece un puesto de trabajo en una empresa, estos hombres y mujeres han decidido bajarse del tren consumista para vivir una vida en la que el poder del dinero se supedita a las relaciones humanas, la creatividad y la independencia ideológica.

La autora estadounidense Shannon Hayes es uno de estos ciudadanos: cuando, hace unos años, ella y su marido se vieron obligados a escoger entre mudarse a la ciudad para mantener sus puestos de trabajo o hacerse cargo de la granja familiar, decidieron hacer esto último. Su libro Radical Homemakers, que narra su experiencia así como la de muchos otros estadounidenses que han centrado sus vidas en la familia y en la comunidad como aspiración personal y cultural, ya se ha convertido en el libro de cabecera de quienes están pensando abandonar un puesto de trabajo para dedicarse a una vida más sostenible. “Todos sabemos lo que tenemos que hacer para luchar contra el cambio climático”, afirma Shannon en su libro. “Llevar una vida más sostenible implica consumir menos, desplazarnos menos en automóvil, adquirir productos locales para aumentar la resiliencia de nuestra comunidad… Pero, ¿quién quiere dar el primer paso?” En nuestra vida moderna nos hemos habituado al círculo vicioso que implica ir de casa al trabajo para ganar un dinero a fin de mes que nos gastaremos en adquirir ropa para ir a trabajar; salir de vacaciones a lugares cada vez más exóticos para huir de la rutina que nos oprime; comprar grandes pantallas y juegos electrónicos, la única actividad que podemos realizar con las escasas fuerzas que nos quedan al llegar a casa después de una eterna jornada laboral. Sumergidos en este frenético ritmo de vida, no nos damos cuenta de la trampa en la que hemos caído: los trabajadores se dejan la piel por alcanzar un sueño que nunca parece completo.

Las grandes multinacionales han encontrado en el feminismo y en sus exigencias laborales el filón de una mano de obra más barata que, además, correrá a fin de mes a gastarse el tan sufrido salario en sus productos y servicios, diseñados específicamente para ellos. Hoy en día, ambos miembros de la pareja deben trabajar para hacer frente a unos gastos cada vez mayores, en su mayoría derivados de las exigencias de su ritmo de vida. En el caso de las parejas con hijos, debido a la falta de tiempo, el cuidado y la educación de los niños queda delegada a terceras personas, con los consiguientes costes económico y emocional que esto supone.

“El mundo está avanzando hacia un periodo más duro, en el que la calma y el lujo relativo que hemos conocido serán puestos a prueba. Esta prueba puede profundizar en nuestro sentido de la familia y la comunidad, como muestra Shannon Hayes en su libro”, dice Bill McKibben, autor de Eaarth.
Y, encima, no somos felices.

Cada vez hay más casos de depresión y de obesidad. La explotación de los trabajadores y de los recursos naturales en los países en vías de desarrollo es una consecuencia de haber transformado nuestros hogares en centros comerciales. El libro Radical Homemakers desvela todo lo que, según la autora, es un engaño en la vida moderna (todo, empezando por las instituciones médicas, financieras y escolares, según la autora) y narra la historia de una revolución silenciosa que está teniendo lugar en EEUU. El libro habla de las personas que han recuperado su hogar como acto político y ecológico. Es esta la historia de hombres y mujeres pioneros que están redefiniendo el feminismo y la buena vida adhiriéndose a los sencillos principios de la sostenibilidad ecológica, la justicia social, el compromiso comunitario y el bienestar familiar. El libro explora los valores, habilidades, motivaciones, logros, poder, retos, alegría y aspiraciones creativas de quienes se están atreviendo a cambiar el mundo reivindicando en primer lugar el control de su hogar. “Ahora, en lugar de gastar, tengo algo que ofrecer”, dice Shannon Hayes. “En la comunidad, las cosas que hago son muy valoradas”. Revelador, rompedor, este libro puede convertirse en la referencia para quienes quieran cambiar su visión sobre las posibilidades del ser humano y cómo hacer de su vida algo más asequible, más estable y más satisfactorio.

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1 Comment

  1. Por fin algien que piensa como yo. Es gratificante encontrarse con que hay alguien más

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