El señor de los potitos

El señor de los potitos

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Claus Hipp, de 70 años de edad, está considerado como el precursor de la agricultura ecológica en Alemania. Su empresa Hipp, que produce y comercializa alimentos ecológicos para bebés, nació a mediados de los años 50, cuando la agricultura ecológica aún no era más que una idea marginal en este país. Hoy en día, las cifras de negocio de Hipp alcanzan los 420 millones de Euros; esta empresa emplea a 1.000 trabajadores y cuenta con centrales elaboradoras en Alemania, Suiza, Austria, Hungría, Croacia, Rusia y Ucrania; 6.000 agricultores trabajan una superficie total de 15.000 hectáreas de forma ecológica para la empresa, que produce 1,5 millones de potitos al día. La empresa es la mayor comercializadora mundial de materias primas ecológicas.

El negocio a Hipp le viene de familia: ya su abuelo, que era maestro hornero, había creado una papilla a base de leche de vaca y harina para alimentar a sus hijos gemelos, nacidos en 1899, a los que su mujer apenas podía amamantar. El alimento sacó adelante a su familia, que contaba con ocho niños, y se vendió muy bien entre su clientela en la panadería. Los padres de Hipp adquirieron una granja en Pfaffenhofen an der Ilm, Baviera, y decidieron vender un muesli natural, para lo que necesitaban cultivar cereales que no estuvieran tratados con productos químicos. Su competencia, por aquel entonces, utilizaba en sus cultivos todos los productos que proponía la industria farmacéutica. Hipp, de 16 años, solicitó ayuda de la única persona a la que se podía acudir para llevar a cabo semejante tarea: el suizo Hans Müller, iniciador de la agricultura ecológica. De él aprendió el funcionamiento de la agricultura ecológica: mediante la combinación de cultivos, mediante la colocación de nidos para los pájaros como medio natural de lucha contra las plagas, mediante el cultivo de plantas en el exterior de las plantaciones, que atraen a los escarabajos desde el interior; mediante la plantación de zanahorias a campo abierto, de forma que el viento barra los parásitos y los hongos, etc.

Convencido de la viabilidad de estos métodos, Claus Hipp comenzó a realizar visitas a los agricultores vecinos con el objetivo de establecer una red comercial de agricultores ecológicos que le suministrarían la materia prima necesaria para desarrollar su producto. Estos fueron los comienzos de una empresa que hoy en día comercializa 243 productos distintos en el sector de la alimentación infantil.

Hipp evita la aplicación de cualquier tipo de insecticida químico. Los plátanos salvajes de Costa Rica se controlan vía satélite, las malas hierbas se recogen a mano. Antes de ser envasados, los alimentos son examinados para detectar alguna de las 800 sustancias contaminantes prohibidas. El producto final debe pasar una serie de 260 controles antes de salir al mercado. La Fundación Euronatur, fundada en 1987 por las organizaciones ecologistas alemanas BUND y NABU, concede desde 1993 el premio EuroNatur para apoyar proyectos de protección de la naturaleza en Europa. En 2001, el premio fue otorgado a Claus Hipp por su labor de promoción de los alimentos ecológicos.

Otros premios concedidos a Hipp

Extracto del original: “Der Herr der Gläschen”, publicado en el diario alemán Badische Zeitung el 1 de agosto de 2009.

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