El Eco-Domo: hazlo tú mismo II

El Eco-Domo: hazlo tú mismo II

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Eco-domo, hazlo tú mismo
Nader Khalili, arquitecto Iraní, autor, profesor, trabajador humanitario e inventor, dedicó su vida a investigar formas de construcción ecológicas y asequibles para los refugiados, desplazados, víctimas de catástrofes naturales… y se planteó cómo construir alojamientos dignos para quienes no disponen de dinero. Para compartir sus conocimientos, Khalili fundó en California en 1991 la organización sin ánimo de lucro Cal-Earth, que ha producido el vídeo que transcribimos parcialmente a continuación.
Ya tenemos las cimentaciones, los compases, los muros empiezan a subir, hemos contado con huecos grandes y pequeños para las tuberías y hemos comenzado algunos arcos.
El Eco-domo paso a paso.
Es en este momento en el que podemos instalar la estructura de los marcos para las puertas, hechos de angulares de acero o barras en T de 2 pulgadas. Para que la estructura de los marcos quede bien fija a los muros cortamos las esquinas de los sacos y eliminamos la tierra sobrante teniendo cuidado de no dañar el material principal del muro. La estructura debe quedar a la altura del suelo acabado y fijarse de forma temporal con la ayuda de alambre. También hay que apuntalar esta estructura, de forma que permanezca abierta a medida que vamos añadiendo más filas de sacos.
Algunas veces tendremos que utilizar sacos verticales para rellenar los huecos. Para unir los muros, las juntas deben quedar limpias, con los sacos superpuestos y con la ayuda de alambre. Para colocar las tuberías, separamos el alambre de espino y sacamos la tierra que no necesitamos mientras está húmeda. Las tuberías deben quedar ligeramente inclinadas hacia abajo en el exterior, para drenar el agua de lluvia. De la misma forma, se puede esculpir el interior de los muros con nichos y estanterías. Se pueden colocar cerámicas en las pareces de la cocina para almacenar alimentos, por ejemplo, o colocar azulejos en las paredes del cuarto de baño. Una de las formas de hacer un arco es ir colocando fila sobre fila de sacos hasta el final, de forma que, cuando se retire la estructura provisional, la forma del arco quede en el muro. También se puede realizar un arco de superadobe con un solo saco, como demuestra el vídeo.

El ascenso resulta bastante sencillo, pero al descender tenemos que sujetarlo utilizando nuestra fuerza o bien un soporte temporal. Retorcemos el final del saco para cerrarlo, y utilizamos la fuerza de la gravedad para colocar el arco. Entonces se batea, se le da forma teniendo en cuenta la distancia que mide del compás y se deja secar.

Marcamos los huecos de las ventanas, que tienen que ser lo suficientemente grandes para el marco y la ventana. El acabado de los sacos debe ser limpio, los finales deben quedar bien colocados debajo del saco o estar cortados con tijeras, los extremos deben estar bateados para lograr un acabado profesional. Con la tierra estabilizada debemos esperar unos cuantos días hasta que esté seca, antes de retirar la estructura provisional. Si vamos a utilizar tierra no estabilizada debemos colocar al menos cuatro filas de sacos por encima del arco. Cualquier material que se tenga a mano podrá servir para mantener la estructura provisional en su sitio, que debe quedar suspendida sobre cuñas o trozos de ladrillo que más adelante retiraremos para sacar la estructura con facilidad. Una vez se ha terminado el arco, las demás filas de sacos lo encuentran para cerrar el muro, con alambre fijador entre todas y cada una de las filas.

Para hacer marquesinas sobre las ventanas que las protejan de la lluvia y del sol debemos colocar los sacos uno al lado del otro, en paralelo, sobre la estructura provisional, trabajando siempre desde las filas más bajas a las más altas. De esta forma creamos una forma de caracola de mar. Las marquesinas también pueden hacerse como los mostradores, mediante sacos de tierra estabilizada en los que introduciremos barras de acero. Si queremos hacer un marco recto sobre una puerta en lugar de un arco, utilizaremos un soporte temporal tal como un madero, rellenaremos el saco sobre él y, antes de batearlo, introduciremos dos barras reforzadoras de acero, cuyo grosor deberá ser superior a media pulgada o acero número 4. Estas dos barras deben colocarse en paralelo y ser lo suficientemente largas para cubrir el hueco más un pie a cada lado del mismo. El compás debe guiar cada pulgada de la bóveda, ninguna parte de esta pequeña casa puede formarse sin él, ni siquiera el marco recto sobre la puerta.

Para hacer un porche de entrada creamos varios arcos, uno junto al otro, que formarán una pequeña bóveda o entrada directa. Estos arcos son solamente adecuados para pequeños huecos y, en ellos, todos los sacos se superponen y se fijan mediante el alambre de cuatro puntas. Cuando alcancemos los anillos superiores de la bóveda tendremos que unir este círculo con la forma recta de la entrada. Esto se hace de forma gradual introduciendo pequeños sacos y reforzándolos mediante alambre de espino hasta lograr las medidas que indica el compás.

Estos anillos superiores deben ser menos gruesos que las capas inferiores, y hay que ir cerrándolos poco a poco para evitar que caigan al interior de la bóveda. Seguimos constantemente controlando con el compás y dando forma a los sacos con el ladrillo. Hay que procurar no situarse sobre el saco que estamos colocando en la parte superior de la bóveda, y realizar el bateado siempre por debajo del saco que estamos trabajando. Además, tenemos que moldearlo para que tenga caída hacia el exterior, para el agua de lluvia. Ahora que estamos construyendo los anillos superiores de la bóveda principal, los pequeños cubos de tierra y material pueden arrojarse a mano, o bien puede construirse una grúa sencilla con materiales tales como una bicicleta y cuerda, lo que ayudará a levantar cubos más pesados.

Es imprescindible que nunca nos olvidemos del alambre de espino para colocar un saco sobre el otro, así como de dar forma a los sacos mediante el bateado y el compás.

A pesar de que empezamos a colocar todos los anillos de todas las bóvedas al mismo tiempo, las bóvedas más pequeñas serán acabadas antes, por lo que servirán de escalera para continuar con la construcción de la principal. Los sacos superiores deben ser colocados con mucho cuidado por parte de constructores con experiencia. El super adobe que se vaya colocando debe ir bateándose inmediatamente.

Cada saco debe llenarse en paralelo sobre el saco inferior para después desviarlo ligeramente hacia el interior de la bóveda, lo que evitará que caiga al interior de la misma. A medida que vamos cerrando los anillos, resulta más sencillo colocarnos sobre ellos para seguir construyendo, ya que forman escalones naturales para subir y bajar. En la parte superior de cada bóveda se coloca una pequeña tubería de ventilación. Durante la construcción podemos colocar los conductos eléctricos y las tuberías en horizontal entre las capas de superadobe o bien en huecos verticales que cortamos en las mismas. Las instalaciones pueden fijarse mediante alambre o con la ayuda de clavos. Por supuesto, los encargados de la instalación eléctrica y las canalizaciones deben contar con los conocimientos adecuados sobre seguridad y eficiencia de las mismas. Para asegurarnos de su funcionamiento, las líneas deben probarse antes de realizar el enlucido de tierra estabilizada sobre ellas. En esta construcción, algunas de las bóvedas pequeñas se cerraron mediante anillos cada vez más pequeños de superadobe y otras se mantuvieron abiertas a modo de tragaluz. Por último, la chimenea es el elemento más elevado y será el último en finalizarse.

Con la ayuda de unas pocas herramientas, el Eco-Domo ha surgido de la tierra a partir de la que se ha construido.

Una vez se ha finalizado la estructura se llevan a cabo los trabajos de acabado impermeabilizante en el exterior y enlucido y embaldosado en el interior. En estas construcciones, el ocupante se encarga de decidir sobre los acabados, incluyendo puertas y ventanas, diseño, pintura… «De esta manera, una pila de arena se ha convertido en esta pequeña casa que denominamos Eco-Dom o Moon Cocoon», dice Khalili. «Muchos son ya los que han aprendido a construir esta casa, y muchos más han visto la transformación de la tierra. Todos nosotros hemos aprendido el mensaje del gran poeta místico Rumi, que afirma que la tierra se convierte en oro en las manos del sabio

 

Para adquirir la película y el manual Super adobe, o para más información sobre los cursos de construcción del Instituto Cal-Earth

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