El ciudadano contra el poder de las empresas

El ciudadano contra el poder de las empresas

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Annie Leonard, creadora de los exitosos cortos «La Historia de…» aborda ahora un proyecto muy ambicioso: expulsar a las grandes multinacionales de la vida política estadounidense y colocar en su lugar a los ciudadanos. Annie y su equipo creen que, de esta forma, se lograrían resolver múltiples problemas a los que las sociedades del mundo entero se enfrentan en la actualidad.

“Hace un año, cinco miembros del tribunal supremo de EEUU concedieron un derecho ciudadano a una multinacional. Ocurrió durante el caso Ciudadanos Unidos contra la Comisión Electoral Federal (FEC), y los miembros del tribunal supremo afirmaron que la restricción de financiación por parte de las empresas a los partidos políticos en las elecciones de EEUU es inconstitucional, ya que las empresas también deben tener el derecho a la libertad de expresión de que disfrutan los ciudadanos en nuestra democracia.

Según un reciente estudio de la revista Public Citizen, la financiación de grupos externos durante el periodo electoral 2010 en EEUU ascendió a 294.2 millones de dólares, cuando en el ciclo de 2006 habían sido 68.9 millones. Solamente la Cámara del Comercio estadounidense se gastó 31.2 millones de dólares para influenciar los resultados de las elecciones. Esto quiere decir que, a menos que actuemos, nuestras preocupaciones (buenos puestos de trabajo, aire limpio, productos seguros…) tendrán aún menos importancia en comparación con las preocupaciones de Walmart, Exxon y Dow. Este es el motivo del lanzamiento, el 1 de marzo de 2011, de la segunda temporada de la serie de cuatro capítulos «The Story of Citizens United v. FEC: Why Democracy Only Works When People are in Charge» (la Historia de Ciudadanos Unidos contra FEC: por qué la democracia solamente funciona si hay personas al cargo). Muchos de nosotros pasamos tanto tiempo culpabilizándonos por los productos que adquirimos que, a veces, se nos olvida una importante evidencia: las decisiones que nos han conducido a las actuales crisis ecológica y económica guardan muy poca relación con qué bombilla o qué champú compramos. Ni tú ni yo fuimos quienes decidieron ahogar la financiación del transporte público a favor del sistema de autopistas interestatales, o cerrar los ojos ante la falta de seguridad de la industria petrolífera, o añadir sustancias cancerígenas a los productos que utilizamos de forma cotidiana. Yo fundé el proyecto La Historia de las Cosas porque sabía que nunca seríamos capaces de cambiar el sistema a no ser que la gente se involucrara no solamente como consumidor comprometido, sino también como ciudadano activo. Lamentablemente, hay un gran obstáculo en el camino: las grandes empresas tienen demasiada influencia en nuestra democracia. Nuestro equipo cree que si logramos expulsar a las grandes empresas de la democracia (y devolver su lugar a los ciudadanos) daríamos un gran paso hacia la solución de un gran número de problemas a que se enfrentan no solamente los norteamericanos, sino muchas sociedades en el mundo entero. Por este motivo, el día 1 de marzo nos ponemos manos a la obra con la proyección de la película (en breve) en diversos eventos por todo el país. (…) Gracias por tu participación en esta comunidad y por todas tus aportaciones para lograr un mundo mejor. Saludos Annie, Michael, Allison, Christina y Renee The Story of Stuff Project

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