El azúcar, tan nocivo como el tabaco o el alcohol

El azúcar, tan nocivo como el tabaco o el alcohol

- in Noticias
1853
1

Un consumo excesivo de fructosa puede generar efectos tan nocivos como los del alcohol o el tabaco. Tres científicos de la Universidad de California han publicado un estudio en la revista Nature que demuestra la amenaza para la salud pública de muchos productos azucarados y la conveniencia de tomar medidas que limiten su consumo.

El estudio muestra la relación entre el consumo de azúcar y el aumento del número de casos de enfermedades no transmisibles como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, así como la similitud de ciertos efectos de la fructosa sobre el organismo con los del alcohol. Según los científicos que elaboraron el estudio, estos datos demuestran la necesidad de regular la venta de estos productos azucarados y de imponer una tasa que los encarezca. Los problemas metabólicos relacionados con una vida sedentaria y una alimentación rica en grasas y azúcares suponen un enorme impacto sobre la salud y favorecen la propagación de enfermedades no transmisibles que provocan más de 35 millones de muertes anuales en todo el mundo. Este número de fallecimientos es mayor que el provocado por las enfermedades infecciosas. Este tipo de patologías tienen una mayor incidencia en países de riqueza media o baja y, en los países occidentales, son las clases más desfavorecidas las que registran mayor número de casos. “Hay 366 millones de diabéticos identificados en el mundo y se prevé que la cifra aumente hasta los 500 en 2030”, indica el profesor Serge Halimi, jefe del servicio de endocrinología del Hospital de la ciudad francesa de Grenoble.

Hoy en día, en todo el planeta el número de personas obesas supera en un 30% al de quienes sufren malnutrición.

Según los autores del estudio, el azúcar es una de las sustancias culpables de la crisis sanitaria mundial y sigue sin ser vigilada adecuadamente. Ya en 2003, el científico Jim Mann, de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda, afirmaba en el boletín de la OMS que “existen innumerables pruebas que la sacarosa y los azúcares añadidos a los alimentos contribuyen a expandir la epidemia mundial de obesidad”. « Las frutas sólo nos aportan entre 20 y 30 gramos de fructosa por día. Pero los jarabes y siropes utilizados en la industria pueden aportarnos hasta 150 gramos diariamente. Este masivo aporte provoca el síndrome metabólico que asocia el almacenamiento de grasa en el hígado con la hipertensión arterial y riesgos cardiovasculares, especialmente en personas propensas”, explica Halimi. Los autores del estudio afirman que “la fructosa provoca en el hígado efectos similares a los del alcohol. Esto no es sorprendente ya que el alcohol es un derivado de la fermentación de azúcar. Numerosos estudios se han dedicado a analizar las propiedades adictivas del azúcar. El azúcar atenúa la sensación de hambre, interfiere en la sensación de saciedad y disminuye el placer que procuran los alimentos incitando al individuo a consumir mayor cantidad de ellos.

Los tres expertos de la Universidad de California afirman que la prevención ha resultado muy ineficaz hasta ahora y que por ello sería necesario gravar con impuestos todos aquellos productos que contienen azúcar añadido y doblar el precio de las bebidas gaseosas para lograr una disminución significativa de su consumo. Además, sugieren limitar el número de puntos de venta de golosinas y una reducción de los horarios de apertura de los establecimientos que los venden, así como reducir el número de máquinas expendedoras de este tipo de productos tanto en colegios como en lugares de trabajo. En noviembre de 2011, un decreto de la UE imponía la obligación de etiquetar todos los productos alimentarios hasta el año 2016 con la información sobre su valor energético y la cantidad de grasas, ácidos grasos saturados, glúcidos, azúcares, proteínas y sal.

Fuente

About the author

1 Comment

  1. para tener en cuenta para una buena salud

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.