¿Cuál es la verdadera riqueza de un país? ¿Cómo se mide?

¿Cuál es la verdadera riqueza de un país? ¿Cómo se mide?

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La verdadera riqueza de un país no se mide con el PIB
La Comisión Stiglitz, que toma el nombre del economista estadounidense Joseph Stiglitz, se encarga de estudiar la creación de los indicadores alternativos al PIB, con el fin de poder evaluar la riqueza de las naciones de una forma más justa y adecuada.

Esta comisión ha finalizado un informe encargado por el presidente del gobierno francés Nicolás Sarkozy en el que recomienda incluir el bienestar ciudadano y de las familias entre los factores a tener en cuenta al evaluar la riqueza de los países. La Comisión Stiglitz o “Comisión para la medida de los resultados económicos y del progreso social”, se constituyó en febrero de 2008 y está formada por cinco economistas galardonados con el premio Nobel: Joseph Stiglitz, Amartya Sen, Kenneth Arrow, James Heckman y Daniel Kahneman.

Estos expertos recomiendan comenzar de cero en cuanto a los postulados ideológicos del PIB e introducir el bienestar de los hogares, el desarrollo sostenible y la ecología entre los factores “medibles” de la riqueza de las naciones. La Comisión elaboró un par de borradores antes del informe definitivo, el cual fue presentado el lunes 14 de septiembre de 2009. El informe de 300 páginas, introduce aspectos sociales y medioambientales en los futuros indicadores de la riqueza de las naciones.

El informe recomienda “situar al individuo en el centro de las reflexiones y decisiones políticas” y afirma: “ya es hora de que nuestro sistema estadístico se centre en la medida del bienestar de la población y no exclusivamente en el bienestar económico. Estas medidas del bienestar se deben situar en un contexto de economía sostenible”. Sin revocar totalmente al PIB como herramienta, el informe advierte de su uso equivocado.

El PIB aumenta y ajusta los precios de forma arbitraria, no tiene en cuenta el trabajo de la mujer en el hogar. Por el contrario, cuenta como valor añadido el coste de los trayectos que se realizan para ir al trabajo e incluso la delincuencia y la banca.

El PIB ignora los fenómenos de devaluación del medioambiente, no tiene en cuenta las nociones de fortuna ni de reparto de la renta. Los responsables políticos deben conocer la situación real de los hogares tanto en materia económica como en salud, bienestar y calidad de vida. “Más” no siempre implica “mejor”.

El informe consta de 12 recomendaciones y, en su preámbulo, muestra un ejemplo que ilustra su filosofía y las directrices recomendadas para la elaboración de los futuros indicadores de la riqueza de las naciones: “Los atascos de tráfico pueden aumentar el PIB, dado que conllevan un aumento del consumo de gasolina. Sin embargo, no colaboran a mejorar el bienestar”. Las recomendaciones de la Comisión Stiglitz, hablan de evaluar el bienestar material analizando los ingresos y el consumo antes que la producción.

De esta forma y al contrario de lo que permite el PIB, se pueden observar las diferencias salariales de los ciudadanos y la desigualdad individual. El análisis del poder adquisitivo de los hogares debe ser la referencia más importante para poder evaluar más justamente la riqueza, dado que se observará el impacto de la inflación y del poder adquisitivo en los individuos más desfavorecidos.

Conociendo el patrimonio de las familias, resulta más fácil evaluar su nivel de vida. El informe solicita que se tengan en cuenta factores no comerciales tales como la calidad de vida, la inseguridad, la tasa de mortalidad, la salud y el entrono medioambiental en el que viven las familias.

Para medir el bienestar se deben tener en cuenta factores como el nivel de democracia, las relaciones sociales, las actividades individuales y de trabajo y las conexiones sociales de los ciudadanos.

Por último, la Comisión Stiglitz propone evaluar la “sostenibilidad del bienestar”, para lo que se deben implantar indicadores monetarios del desarrollo sostenible que permitan calcular la variación de reservas de los recursos naturales, de los recursos humanos y de los recursos físicos de las naciones. La sostenibilidad será la base sobre la que se mida el crecimiento.

De esta forma, si el crecimiento propicia el aumento de la reserva humana y física de un país, se tratará de un crecimiento sostenible y, al contrario, si la tendencia de dichas reservas es a disminuir, el crecimiento será insostenible. La Comisión espera que el informe suscite un gran debate y que impulse la investigación y la puesta a punto de instrumentos de medida más adecuados para conseguir evaluar los resultados económicos y el progreso social. Sólo queda que las instituciones económicas internacionales adopten o aprueben estos indicadores y los pongan en marcha lo antes posible para que la economía tenga en cuenta al individuo y al entorno natural que le rodea.

El «Forum Mundial de la OCDE» sobre las “Estadísticas, Conocimientos y Políticas”, que tendrá lugar en Busán, Corea, del 27 al 30 de octubre de 2009, será la próxima oportunidad para que avancen las recomendaciones de esta Comisión.

Informe completo (en Francés)

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0 Comments

  1. yo creo que Stiglitz tiene mucha razon la riqueza de un pais no se deve medir solo con el PIB o con el PIB per capita si no con el el IDH y demas recursos

  2. cual es la riqueza del continente

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