Contra el cambio climático ¿con o sin cambio social?

Contra el cambio climático ¿con o sin cambio social?

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Naomi Klein, periodista y autora de No Logo y La Doctrina del Shock, está trabajando en un nuevo libro sobre el cambio climático. En él habla sobre los negacionistas, que están haciendo verdaderos estragos en la lucha contra el cambio climático. El pasado 09 marzo 2011, la periodista y autora canadiense Naomi Klein concedía una entrevista a la televisión de la red estadounidense Democracy Now!, cuya transcripción publicamos a continuación.

“Estoy intentando comprender el por qué del enorme descenso en el número de ciudadanos convencidos de la realidad del cambio climático. Acabamos de vivir la década más calurosa que se ha registrado, existen pruebas más que suficientes que demuestran que el cambio climático es algo real, no solamente desde el punto de vista científico, sino también desde la experiencia cotidiana de la gente en el mundo entero. Y, sin embargo, en 2007 el 71% de los norteamericanos creían que el cambio climático era algo real, y dos años después el porcentaje había descendido a 51%. Estamos hablando de un descenso de 20% en tan sólo dos años. Y no solamente sucedió en Norteamérica: en el mismo periodo vimos que este descenso también tenía lugar en Australia, en el Reino Unido… no está ocurriendo en todas partes, solamente en aquellos países que cuentan con debates políticos muy polarizados, con auténticas guerras culturales. Y la explicación podría ser que el cambio climático, que antes no formaba parte de la agenda política, ha pasado a ser parte del debate diario. Esto ha hecho que el concepto del cambio climático se identifique con una tendencia política.”
¿Qué significa “yo no creo en el cambio climático”?
“No es que la gente no crea en el cambio climático. La gente se define por la creencia o no creencia en el cambio climático, que ha pasado a formar parte de su ideología, como el hecho de creer o no en el divorcio. No es que no crean en el cambio climático. Lo que no creen es que la actividad humana haya sido causante de este cambio tan enorme. Y no es que estén discutiendo la evidencia científica, simplemente dicen que el cambio climático es una estrategia socialista para redistribuir la riqueza. Es fácil ironizar sobre el tema, aplicar los términos tales como “eres un sandía”, que indica que eres verde por fuera pero rojo por dentro. La creencia de que esta es una estrategia comunista no tiene absolutamente ninguna base, muchos grupos ecologistas se niegan a hablar de economía y no quieren que se les confunda con la gente de izquierdas.” “No creo que sea poco razonable creer en el cambio climático como una amenaza. Lo que es poco razonable es negar las evidencias científicas. Pero el cambio climático representa una grave amenaza para muchas de las cosas en las que los ideólogos de derechas creen. Voy a exponer algunos ejemplos de lo que significaría el cambio climático tal y como lo muestra la ciencia: tendríamos que acabar con la agenda de la liberalización del comercio, ya que tendríamos que relocalizar nuestras economías.
Tenemos el sistema de comercio menos eficiente desde el punto de vista de consumo energético que se pueda imaginar, y esto es un legado de la era de la liberalización del comercio. Otro ejemplo es que se debería llevar a cabo una redistribución de la riqueza. En esta crisis, que ha sido provocada en el norte pero que está afectando mayoritariamente al sur, si aplicamos la ley de “tú lo rompiste, tú lo pagas”, tendríamos que redistribuir la riqueza. Tendríamos que legislar a las grandes multinacionales. Cualquier acción en la lucha contra el cambio climático, para ser efectiva, debería intervenir la economía. Habría que subvencionar las energías renovables. Tendríamos que apoyar la unión de las naciones, porque los países no pueden enfrentarse a este reto de forma individual. Necesitaríamos una arquitectura internacional que apoyara todo esto. Como ves, todas las creencias del ala derecha se ven cuestionadas por estos retos. Así que prefieren no creer en ello, porque es más sencillo negar los datos científicos que asumir que todo su mundo tiene que cambiar, que se le van a derribar todas las creencias, que necesitamos inversiones masivas en infraestructura pública, que tenemos que cancelar los acuerdos de liberalización del comercio, que tenemos que desviar enormes cantidades de riqueza del norte al sur. Imagínate tener que resolver todas estas cuestiones. Resulta mucho más fácil sencillamente negarlo.»

«Por otro lado, lo que veo en gran parte del movimiento ecologista es que también está negando una evidencia. Quieren hacer como que esta no es una cuestión política o económica, que el individuo podrá sencillamente cambiar sus bombillas y construir un nuevo capitalismo verde… y no se están enfrentando al hecho de que el problema radica en el crecimiento económico, que vivimos en un sistema que necesita crecer de forma continua en un planeta finito. Si realmente queremos luchar contra el cambio climático, tendremos que llevar a cabo unos enormes cambios económicos, y es necesario generar este debate.»

Amy Goodman: ¿Cuál es la verdadera amenaza del cambio climático?

“Lo estamos viviendo en todos los ámbitos. Acabo de estar en el Foro Social Mundial, en Dakar (Senegal), y me doy cuenta de que aquí, en Norteamérica, seguimos hablando del cambio climático preguntándonos qué será de nuestros nietos. Esta no es la forma que tienen de abordar el cambio climático en África, donde ya es un problema presente y muy real. La desertificación, los ríos que se están secando, la escasez de agua y de alimentos… Ante este escenario, nos encontramos con que muchas de las “soluciones” ante el cambio climático que llevan tiempo en la agenda internacional parten de la premisa de que no podemos pedir a Norteamérica o a Europa que sacrifiquen su forma de vida. Así, es imposible que recortemos nuestras emisiones de forma drástica aquí y ahora. Lo que estamos intentando hacer con los créditos carbono es seguir contaminando aquí y proteger las selvas en el Congo. O contar con enormes cultivos de agrocombustibles en África. Todas estas «soluciones» lo que están haciendo es aumentar la crisis económica en África. La gente está siendo desplazada no por el cambio climático, sino por las “soluciones” al cambio climático, que les está privando del acceso a sus bosques, donde podrían llevar a cabo cultivos sostenibles; están perdiendo el acceso a la tierra de cultivo, que antes producía alimentos y ahora produce combustibles… El lema extraoficial del Foro Social Mundial (un encuentro de 40.000 personas que tiene lugar de forma anual en distintos lugares, y que este año ha tenido lugar en Senegal) era “The New Scramble for Africa” (la nueva lucha de África), que trataba de todas estas “soluciones” tales como los agrocombustibles, el controvertido plan de protección de las selvas, que está haciendo que la gente no pueda acceder a los bosques que suponen su subsistencia… Todas estas “soluciones” son las que se están tomando para no recortar las emisiones en el norte, y no se ven como soluciones ante el cambio climático en África porque no llegan al meollo de la cuestión.”
Amy Goodman: ¿Qué opina del increíble desastre medioambiental que constituyó el derrame de BP? Acaba Ud. de escribir un artículo en el diario The Nation denominado “en busca del petróleo de BP”.
“Constantemente se nos recuerda que no estamos haciendo nada por la lucha contra el cambio climático, que seguimos con nuestra forma de hacer negocios “business as usual”. Pero esto no es cierto. Estamos viviendo la era de la energía extrema. Se acabó la extracción sencilla de combustibles fósiles, que ahora resultan mucho más difíciles, caros y peligrosos de extraer. Esto implica perforar en las profundidades del océano, lo que pone en peligro ecosistemas enteros, como hemos visto en el Golfo de México; la extracción de petróleo de las arenas bituminosas, como está ocurriendo en Canadá o como intentan poner en marcha en Utah; implica la hidrofracturación, también demonimanda fracking, para la extracción de gas natural… todos estos son métodos mucho más peligrosos, que están afectando a mucha más gente. Así que tenemos que quitarnos de la cabeza la idea de que seguimos haciendo lo mismo que hacíamos hasta hace poco.
Si no nos desenganchamos de los combustibles fósiles estaremos aceptando una trayectoria energética muchísimo más peligrosa.
Tenemos que ser muy conscientes de este tema: con el actual aumento de los precios del petróleo, está volviendo a emerger el lema “perforemos aquí y ahora”. No somos conscientes de que la dependencia de los combustibles fósiles es un periodo, que el problema no es que seamos dependientes de los combustibles fósiles de importación. Con el actual colapso del petróleo, con los elevadísimos precios del combustible, se está utilizando la seguridad energética como excusa para justificar las perforaciones en el ártico, etc. Si no tenemos cuidado, esta crisis se utilizará para implantar políticas de abastecimiento energético absolutamente desastrosas.”
Amy Goodman: Cuéntenos sobre su experiencia en el Golfo de México, para que entendamos los efectos de esta forma extrema de perforar y buscar petróleo.
“Participé en una expedición marítima junto a un equipo de investigadores de la universidad de South Florida. La expedición contaba con David Hollander, uno de los científicos más críticos con las informaciones que difunden BP y las agencias federales sobre el tema, y que está debatiendo las cantidades de petróleo y los daños causados por el derrame, en especial la información que afirma que ahora, de forma mágica, el petróleo ha desaparecido. Este fue el motivo de que me uniera a David Hollander y su equipo en la búsqueda del petróleo de BP. Creo que mucha gente ha oído el mensaje de BP diciendo que “la madre naturaleza se ha encargado del tema”, semejante a lo que oíamos durante los primeros días del derrame “el océano es muy grande, la cantidad de petróleo es relativamente pequeña”. Estos mensajes son muy peligrosos. Como el petróleo ya no es visible en el agua (una de las ventajas de utilizar enormes cantidades de disolvente químico es que hace que desaparezca la escena del crimen), yo quise comprobarlo con mis propios ojos. Utilizando un equipamiento que permitía extraer muestras del sedimento del fondo del océano, comprobamos que todas ellas contenían una gruesa capa de petróleo no en estado puro, sino mezclado con arena, con crustáceos muertos. Esta capa cubre una enorme superficie. Otro de los descubrimientos de Holland, que lleva a cabo investigaciones periódicas sobre el terreno, es que esta capa cada vez es más gruesa. El problema es que no sabemos qué consecuencias puede tener para el medioambiente. Una de las cosas que más me chocaron en mi trabajo con los científicos es que, a pesar de que son gente con una enorme experiencia, el océano sigue siendo un misterio para ellos. El ser humano no cuenta con datos anteriores sobre el fondo oceánico con los que realizar estudios comparativos, lo que hace extremadamente difícil incluso la valoración de los daños causados. Otra de las cosas que me preocuparon fue que es demasiado pronto para afirmar que el Golfo está limpio. No estoy hablando del impacto de los disolventes químicos sobre el ser humano, ya hay otros investigadores que han llevado a cabo trabajos magníficos sobre la materia.

Lo que nosotros fuimos a investigar era los microorganismos del mar. Antes de que el petróleo acabara en el fondo del océano, antes de que parte de él se evaporara, los meses más importantes del derrame, de abril a junio, coincidieron con la época de reproducción en el océano. En dicha época se encuentran flotando los microorganismos, las larvas, el zooplancton que después crecerá y formará parte de los recursos pesqueros comerciales. Todos estos microorganismos estaban flotando junto a las sustancias tóxicas, el petróleo y los disolventes. El problema es que desconocemos el resultado del encuentro de estos microorganismos tan vulnerables y los tóxicos y que no lo conoceremos hasta dentro de unos años.»

Amy Goodman: Ud. escribió la doctrina del shock en 2007 y muchas de las cosas que predijo han tenido lugar. ¿Quiere añadir algo antes de que acabemos la entrevista?

“Me temo que el cambio climático es el problema más grave a que nos enfrentamos. Si no tenemos cuidado, si no encontramos una alternativa positiva que haga que la lucha contra el cambio climático conduzca a un mundo más justo, más habitable, más limpio, esta crisis va a ser explotada para militarizar nuestras sociedades, para crear continentes “fortaleza”. Es necesario que tomemos una determinación, tenemos que aunar la lucha y los esfuerzos por conseguir una justicia económica y una justicia medioambiental.

The Search for BP’s Oil

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  1. naomi klein

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