Combustible: la adicción del mundo

Combustible: la adicción del mundo

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La organización sin ánimo de lucro Veggie Van (furgoneta vegetariana) se creó con la intención de facilitar la transición de una economía dependiente del uso de combustibles fósiles a una nueva economía verde. Para ello, la furgoneta se encarga de informar a los ciudadanos sobre las formas de energía sostenible y cómo integrarlas en sus hogares, escuelas, comunidades, ciudades, estados y naciones.

En el año 1997, el estudiante Josh Tickell, hoy director de cine y autor de diversos libros sobre economía verde, inició cámara en mano una ruta que le llevaría por todo EEUU en una furgoneta propulsada por combustible proveniente de aceite vegetal reciclado. Este viaje, que fue grabado con la intención de producir un pequeño reportaje, fue evolucionando hasta llegar a ser una impactante y reveladora película cuya realización llevó a Tickell once años y que demuestra que se puede disponer de toda la energía necesaria sin comprometer la paz y la libertad en el mundo. La furgoneta, el vehículo que Tickell utilizó en su aventura, le ha llevado a recorrer el mundo entero promoviendo las energías alternativas y los biocombustibles no provenientes de alimentos. Además, Tickell ha fundado una organización sin ánimo de lucro para educar a los niños de todas las escuelas de su país en el uso de las energías renovables.

«Después de más de una década promoviendo el uso de la energía verde, me di cuenta de que el único medio eficaz de fomentar la sostenibilidad es la formación», afirma Tickell. Montado en su particular laboratorio energético móvil, la «Furgoneta Vegetariana», Tickell y su compañera profesional y sentimental, la activista medioambiental Rebecca Harrell, se han propuesto recorrer todas las escuelas de EEUU llevando a cabo su campaña informativa, aportando soluciones y planes de actuación. La organización Veggie Van se encarga de transmitir de forma gratuita en las escuelas su mensaje mediante una serie de herramientas creadas por ella: la película «Fuel for Schools» es la versión formativa del galardonado largometraje FUEL (combustible), y está dirigida a involucrar a los escolares en un diálogo que no encontrarían en la formación convencional. Asimismo, la organización cuenta con un portal (Curriculum Hub.com) en el que el profesor podrá descargarse todo tipo de información relativa a la sostenibilidad e interactuar con los creadores de los programas formativos para mantenerlo actualizado. Su lema: «Transformando nuestros desechos en energía podemos lograr un aire limpio, unos alimentos limpios y un agua limpia para todos.»

FUEL es un análisis de la energía en EEUU: su historia, su presente y las soluciones a la adicción de este país y su dependencia del petróleo extranjero. FUEL es un viaje de descubrimiento del uso y el abuso del petróleo que examina una serie de soluciones energéticas alternativas. Su director, nacido en una de las mayores regiones productoras de petróleo en EEUU, fue testigo de cómo la industria controla, engaña y daña al país, a su gente y al medioambiente; cómo mucha gente que conocía enfermaba; decidió que no lo soportaría más y se propuso realizar una película que se centraría en datos conocidos y en lo que él mismo iría descubriendo en su aventura.

La película, la primera de Josh Tickell, es una visita guiada por el drama del petróleo, la historia, la política, el problema al que se enfrenta el mundo y las fascinantes alternativas para salir del él. FUEL destaca la importancia de examinar todos los factores que han contribuido no solamente a la crisis económica, sino también a la crisis medioambiental y al papel que desempeña EEUU en el mundo, y fomenta el diálogo sobre las consecuencias del abuso de las reservas petrolíferas. FUEL es un ejemplo más del movimiento social que está surgiendo en todo el mundo. Aparecida en un contexto en que los gobiernos, ante la ruptura de la grave crisis económica, se dedicaron a apoyar a la industria automovilística mientras prometían el nacimiento de la nueva economía verde, la película es un llamamiento a los ciudadanos para que asuman sus responsabilidades y comprendan el poder que pueden ejercer como individuos y consumidores. La película FUEL, el resultado de once años de trabajo, ha sido galardonada en numerosos festivales y está siendo proyectada en salas de cine y teatro en todo EEUU. Desde junio de 2010, el documental está disponible en DVD.

FUEL

Josh Tickel

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