Cada compra es un voto

Cada compra es un voto

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El acto de hacer la compra es mucho más importante de lo que se cree

Cada vez que compramos algo estamos decidiendo darle nuestra confianza a una firma, organización o empresa cuyos métodos quizás no estén en consonancia con nuestras ideas.

De esta forma, comprar ropas baratas producidas en condiciones de explotación es un voto por la explotación del trabajador; comprar un 4×4 es un voto por el cambio climático; comprar carne barata es un voto por la explotación animal en las granjas industriales; comprar en un supermercado es un voto contra los comercios locales…

La cantidad de elecciones que hacemos cada día y la magnitud de las consecuencias pueden resultar sobrecogedoras.

Además, no siempre existe una respuesta directa a las distintas cuestiones: ¿qué es mejor, comprar alimentos provenientes de un agricultor local o que sean ecológicos o de comercio justo, pero vengan del otro lado del mundo?

La respuesta dependerá de cada consumidor. Por eso es imprescindible que estemos bien informados a la hora de elegir nuestros bienes de consumo. Organizaciones como la británica Ethical Consumer ayudan al consumidor en la tarea de escoger aquellos productos que más concuerdan con sus valores éticos y su forma de ver el mundo.

El consumo ético es sólo uno de los escalones del camino hacia una sociedad más justa y sostenible.

Comprar de forma ética es mucho más que un estilo de vida: implica todo un desafío al poder de las multinacionales y una lucha por mejorar la legislación que las controla. El consumidor ético es un activista las veinticuatro horas del día, no solamente en las páginas que visita en internet, sino también en su hogar, en su puesto de trabajo y en su comunidad.

Sin embargo, a pesar de las complicaciones que este tipo de consumo puede conllevar, ser un consumidor ético no tiene por qué ser difícil. La organización británica sin ánimo de lucro Ethical Consumer ofrece cinco puntos clave que podemos cambiar de nuestra forma de vida y que pueden representar un enorme avance en este sentido.

 Un consumo ético y responsable es clave para cambiar las cosas

Las cinco propuestas de Ethical Consumer:

  • Cambia tu cuenta de banco: nuestras inversiones tienen un enorme impacto sobre la sociedad. Todos sabemos que los bancos han conformado el epicentro de la crisis financiera que estamos viviendo, pero no todos son iguales. Es imprescindible que investiguemos dónde está invirtiendo nuestro banco y, si no encontramos la transparencia que necesitamos, lo cambiemos por otro.
  • Cambia tu tarifa eléctrica: utiliza una energía que provenga de fuentes renovables.
  • Apoya a las cooperativas: casi todos los productos pueden encontrarse en cooperativas, desde los alimentos a los refrigeradores. Los electrodomésticos Fagor, por ejemplo, los produce la mayor cooperativa de trabajadores en el mundo, situada en el País Vasco.
  • Cambia tus hábitos de movilidad: montar en bicicleta no solamente es bueno para ti, también es un medio de transporte no contaminante. Si no puedes vivir sin tu automóvil, será mejor que busques las alternativas menos dañinas en cuanto a proveedores de gasolina y diesel. Ethical Consumer ofrece una base de datos para los viajes de ocio a Europa.
  • Por último, Ethical Consumer recomienda una herramienta infalible: el boicot. Si verdaderamente quieres que una empresa deje de hacer algo que está haciendo realmente mal, deja de comprar sus productos hasta que lo haga bien. La organización cuenta con una sección de boicots en la que el consumidor podrá leer la información sobre cada una de las campañas.
El boicot como herramienta de presión.
El boicot representa una oportunidad para los grupos de campañas o los individuos que quieran ejercer una presión económica sobre las empresas. Este tipo de movimientos son especialmente apropiados cuando los gobiernos se muestran poco deseosos o incapaces de introducir las reformas adecuadas.
La organización Ethical Consumer entiende este tipo de acciones como una extensión imprescindible de la democracia formal.
El boicot es una forma de devolver el poder al consumidor frente a una empresa que está produciendo o vendiendo un producto de forma poco ética y que el consumidor, sencillamente, deja de adquirir.
Una empresa suele ser objeto de este tipo de boicot cuando lleva a cabo prácticas empresariales cuestionables, tales como experimentación animal o explotación de los trabajadores en terceros países. Estos boicots pueden tener graves implicaciones económicas para la empresa ya que, una vez boicoteada, los consumidores rara vez vuelven a adquirir sus productos.
No deben subestimarse los efectos de este tipo de boicot: si se hace de forma organizada, se pueden causar enormes daños a la empresa, obligándola a cambiar su forma de hacer las cosas. Ethical Consumer cuenta con una base de datos actualizada en la que están listados todos los productos a los que se está boicoteando en los países de habla anglosajona, así como los motivos que los han propiciado.

Ethical Consumer, la organización alternativa de consumidores más importante del Reino Unido, se dedica a desvelar las verdades que se ocultan tras las marcas y a promover el crecimiento del comercio ético para fomentar los derechos humanos fundamentales, la sostenibilidad medioambiental y el bienestar animal. Para ello, llevan a cabo trabajos de investigación independiente sobre el impacto social y medioambiental de las empresas, que después publican en su revista y su página web.

Ver las guías del consumidor de Ethical Consumer.

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