Bancos sobre brasas

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Numerosas compañías energéticas siguen invirtiendo en la construcción de centrales de carbón, el combustible fósil más contaminante. En Europa está prevista la construcción de 70 nuevas centrales, cada una de las cuales implica, como mínimo, 30 años de producción de energía y, por lo tanto, a 30 años más de emisiones de CO2 y de otros gases muy contaminantes y nocivos. En Bélgica, cuatro grandes organizaciones de protección del medioambiente (WWF Bélgica, Amigos de la Tierra de Flandes y Bruselas, Greenpeace Bélgica y la asociación flamenca Bond Better Leefmilieu) colaboran en una campaña para exigir a los bancos para que no inviertan en centrales de carbón. “Un euro destinado a la energía se gasta una sola vez. Si se elige el carbón, esto significa que no se invertirá en energía renovable. Este tipo de elección nos atará durante décadas a una forma de producir electricidad nefasta para el medioambiente”, afirma Sam Van den Plas, de la organización WWF.

Retirar los ahorros e inversiones del carbón e invertir en tecnologías ecológicas.

Los bancos invierten con el dinero de nuestros ahorros en actividades que determinan la economía del futuro. Los ciudadanos firmantes de la petición de la campaña están lanzándoles una advertencia: los bancos que invierten en centrales de carbón no merecen nuestra confianza. Estos bancos buscan beneficios a corto plazo y descargan los perjuicios derivados de sus inversiones en forma de carbono en el medioambiente, poniendo en riesgo el futuro del planeta. Según revela el estudio “Banqueros sobre las brasas”, presentado por la organización belga sin ánimo de lucro “Netwerk Vlaandeeren”, cuya actividad se centra en el estímulo de unas inversiones que contribuyan a la creación de un mundo más sostenible, durante estos dos últimos años los bancos BNP Paribas, KBC, Dexia , Citibank, Deutsche Bank, ING y AXA invirtieron en conjunto al menos 25 millones de euros en actividades nocivas para el medioambiente tales como centrales de carbón, extracción de petróleo de las arenas bituminosas o deforestación de la selva tropical. Banqueros sobre brasas Si creyéramos a pies juntillas los mensajes que lanza la publicidad, veríamos a los bancos como entidades ecológicas. El informe “Banqueros sobre brasas” desvela una realidad completamente diferente. Las compañías energéticas que construyen nuevas centrales de carbón o que extraen petróleo de las arenas bituminosas no tienen dificultades para encontrar financiación. La contaminación de las nuevas centrales de carbón equivale a 130 millones de automóviles El informe llega a una sorprendente conclusión. En Europa se prevé la construcción de70 nuevas centrales de carbón que emitirán cada año la misma cantidad de gases de efecto invernadero que 130 millones de automóviles. Sin embargo, estos datos no parecen inquietar a los bancos. El banco alemán Deutsche Bank, por ejemplo, acordó recientemente conceder un préstamo para la construcción de una central de carbón que emitiría anualmente 5,2 millones de toneladas de CO2, lo que equivale a las emisiones de 1,7 millones de automóviles. En 2008, el 60% de la energía producida por la compañía alemana RWE proveía de la combustión de carbón y de lignito. RWE proyecta la construcción de al menos 10 centrales de carbón en Alemania, los Países bajos, Inglaterra y Bulgaria en los próximos años.

Descalzos sobre las brasas por unos bancos más verdes Personajes populares flamencos caminan descalzos sobre las brasas de carbón para llamar la atención sobre la campaña y para exigir unos bancos más verdes y sostenibles.

Bancos sobre las brasas

Otra campaña de Netwerkvlaanderen ”Los secretos de los Bancos”

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