Así se recicla en Zúrich

Así se recicla en Zúrich

- in Noticias
3582
0

La ciudad suiza de Zúrich es un ejemplo en materia de gestión de residuos. La política que aplica, que se rige por el concepto “cuanto más residuos generas, más pagas”, ha logrado desde su implantación a mediados de los años 80 una disminución de 40.000 toneladas anuales.

A mediados de los años ochenta se llevó a cabo una modificación de la política de gestión de residuos de la ciudad de Zúrich, en Suiza. Anteriormente basada en la incineración, la nueva forma de gestión de la Oficina Federal de Medioambiente, Bosques y Paisajes, se centraba en evitar los residuos y en el reciclaje, así como en la gestión de los residuos no reciclables de forma más ecológica y respetuosa con el medioambiente.

La nueva política de gestión de residuos, que fue aceptada por los ciudadanos en el referéndum celebrado el 2 de diciembre de 1990, se basa en el principio de responsabilizar de los residuos a quienes los generan. El sistema, que está apoyado por una importante campaña informativa dirigida tanto a empresas como a particulares (‘Zürich recycling’), aplica las tecnologías más innovadoras para la incineración limpia de los residuos que no son reutilizables.

Las bolsas para los residuos no reciclables, el “Züri-Sack”, se pueden adquirir en todos los supermercados de la ciudad por 3 francos suizos (unos 2€), aunque su precio varía en función de su capacidad. Es ilegal arrojar materiales reciclables en esta bolsa.

El incumplimiento de esta norma implica una importante sanción económica. Los demás residuos (vidrio, aluminio, cristal roto, aceite utilizado…) deben separarse y depositarse en los contenedores correspondientes, en los puntos de reciclaje habilitados para ello. Estos puntos de reciclaje siempre están situados cerca de un aparcamiento o un supermercado para facilitar su utilización al ciudadano. El cartón y el papel de periódico se recogen una vez al mes en las calles de la ciudad, donde los ciudadanos colocan sus fardos cuidadosamente atados. Otros materiales, tales como equipos electrónicos, pinturas, restos de podas, etc. también cuentan con su protocolo de gestión y deben depositarse en uno de los dos centros de reciclaje que existen en la ciudad.

Quien no cuente con un automóvil para despojarse de estos residuos, podrá dejarlos en las paradas de tranvía un día concreto de cada mes, de donde serán recogidos. Asimismo, Zúrich promueve el compostaje de los residuos alimentarios y de los restos vegetales en los propios jardines particulares y comunitarios para producir el abono que nutrirá los jardines de la ciudad.

Los resultados son palpables: durante los primeros años de aplicación se registró un aumento de más de un 10% en la tasa de recogida de residuos reciclables (de un 21% en 1993 a un 34% en 1995). Además, este método consigue que el consumidor tenga en cuenta el embalaje a la hora de escoger el producto que va a adquirir, lo que a su vez promueve el diseño de productos más respetuosos con el medioambiente por parte de los frabricantes. Durante el periodo 1992 – 2005, Zúrich logró reducir sus residuos de 140.000 a 100.000 toneladas anuales.

Más información (en inglés)

About the author

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may also like

El menú tóxico del día, Europa descuida sus alimentos

Es sencillo. Basta con procurarse las ofertas de cualquier supermercado. Organizar un menú de tres platos no resulta nada caro. La comida está barata. ¿Condición imprescindible? No mirar ni su procedencia ni su composición. Ya tenemos un menú completo, a buen precio y tóxico.