El corcho, un material sostenible y muy beneficioso
El corcho, un material sostenible y muy beneficioso
El corcho proviene de la corteza del alcornoque, de los bosques situados al sur de Europa (2,5 millones de hectáreas de superficie repartida entre Francia, España, Portugal e Italia) y en el norte de África (Argelia, Marruecos y Túnez). Y, aunque no es un dato conocido, la industria del corcho colabora con la conservación de uno de los bosques con mayor biodiversidad y protege la vida de diversas especies en peligro de extinción, como son el lince ibérico, el águila imperial o el ciervo de Berbería.
12.03.2010, ladyverd.com El corcho es un material 100% natural, renovable, reciclable y biodegradable, que se obtiene mediante métodos de recogida no invasivos con el medioambiente: el alcornoque (quercus suber), el árbol del que se extrae, vive de 250 a 300 años. Para extraer el corcho, su corteza exterior se retira a mano cada nueve o doce años aproximadamente mediante un proceso completamente inocuo para el árbol.
La extracción del corcho constituye una fuente de ingresos para miles de familias que han estado realizando este trabajo durante generaciones.
La combinación de las propiedades del corcho es lo que le hace incomparable a cualquier otro material, ya sea natural o artificial: su ligereza, resistencia, elasticidad, impermeabilidad, resistencia al fuego en su estado natural, su baja conductividad, su durabilidad… El corcho no solamente es la mejor opción para los tapones de bebidas (sus alternativas artificiales no son biodegradables, su producción emite hasta 24 veces más gases de efecto invernadero y requiere 10 veces más energía), sino que también se utiliza para la producción de suelos y paneles acústicos, accesorios, etc.
¿Alguna vez te has preguntado de dónde proviene el cuero de tus botas, tu bolso o tu monedero? Ese material tan agradable al tacto y a la vista fue antes la piel de un animal. Muchas veces, atraídos por el lujo, anteponemos nuestros gustos personales a la ética a la hora de elegir un producto. Ahora, gracias al corcho, podemos evitar la pérdida inútil de vidas de animales sin renunciar al lujo de una textura suave, de un material resistente, sencillo de limpiar, que no decolora y que resulta muy beneficioso para el medioambiente.
Cortado en finas láminas, el corcho forma un tejido muy similar a la piel, pero más ligero. Mediante un sencillo proceso en el que se utilizan agua y jabón para limpiar la superficie en caso de que sea necesario, gracias a las sustancias cerosas de las células del corcho no se necesita aplicar ningún producto adicional.
Un ejemplo de accesorios que pueden realizarse con este material lo presenta la empresa estadounidense Corx, que comercializa bolsos y accesorios de corcho. Los productos de Corx se producen a mano en pequeños talleres cercanos a las localidades de extracción de corcho, en Portugal.
La organización Cork ReHarvest, nacida en 2008, pretende llamar la atención en EEUU y Canadá sobre la importancia de mantener la industria del corcho para salvaguardar los alcornocales del mediterráneo no como reliquia del pasado, sino como un tesoro de la biodiversidad del planeta.
Corkx
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