Water makes Money, devolver el agua al ámbito público
Es un llamamiento internacional para apoyar el proyecto de la película “Water makes money” (El agua como negocio) mediante una donación. La película trata de aclarar el asunto de la gestión privada del agua, el elemento esencial de la vida.
14.05.2009, ladyverd.com Como ocurre casi siempre, nos damos cuenta del valor de algo cuando lo perdemos, en este caso, se trata del agua, un recurso natural que puede cambiar de “manos” y pasar a ser objeto mercantil.
El ser humano está constituido en un 70% de agua. Debe ingerir el líquido elemento constantemente para evitar la muerte en tres días. Por ello el agua es un alimento indispensable y siempre ha sido un bien público, gestionado públicamente. Hasta hoy el aprovisionamiento de agua en el mundo entero sigue siendo en un 80% público. El agua potable y el saneamiento siempre han sido un monopolio local.
En ningún lugar del mundo circulan aguas diferentes por los mismos conductos, propiedad de unos suministradores que compiten en el mercado. Convertir el agua en una mercancía es impensable. Si se privatiza este servicio vital, se reemplaza el monopolio local por el privado.
Es lo que está ocurriendo actualmente en buena parte del mundo en nombre de la competencia y del mercado cuando multinacionales del agua como Veolia y Suez llaman a la puerta de comunidades pobres. Dichas multinacionales francesas están presentes al menos en 69 países en los cinco continentes y son líderes de la gestión privada del agua de forma incontestable. En Alemania, una de ellas consiguió, mediante participaciones en los servicios de agua de más de 450 comunidades, el primer puesto entre los suministradores de agua potable y tratamiento de aguas residuales. Cada día anuncian nuevas conquistas, prometen eficacia, ventajas fiscales y desarrollo sostenible. En Francia, sin embargo, el ciudadano comienza a desconfiar de su política.
Precisamente un buen número de pueblos donde Veolia y Suez suministran el agua, 8 de cada diez ciudadanos quieren desprenderse de su gestión, ya que consideran que prestan un servicio excesivamente caro y un agua de mala calidad añadiendo a ello la falta de transparencia a la hora de facturar.
En París y su área metropolitana se han decidido a tomar el control del agua. A finales de este año, ambas multinacionales deben hacer las maletas, la gestión del agua volverá a ser pública.
Una película ciudadana
La Película “Water Makes Money” busca informar sobre la evolución actual del sector. Quiere mostrar la lección que han aprendido París y otros lugares de Francia después de haber “sufrido” el dominio de las dos multinacionales del agua, y cómo consiguieron retomar el control del vital líquido para gestionarlo de forma más sostenible. La película la completan otros ejemplos europeos y americanos y de esta forma, se convertirá en un ejemplo didáctico para el mundo entero. La película tratará de animar a los ciudadanos para que exijan que el agua siga en manos públias, de mostrales que es posible conseguirlo.
La financiación del proyecto correrá a cargo de los ciudadanos, de aquellos que quieran que la película se proyecte y ayude a muchos a comprender mejor el delicado asunto de la privatización y la conversión del agua en pura y simple mercancía. Los directores de “Water makes Money” ya realizaron otro documental sobre el ferrocarril alemán (“Bahn unterm Hammer”,“el Tren a subasta”), que demostró de qué forma un proyecto de este tipo resulta clarificador y capaz de movilizar al ciudadano.
Por ello se pide ayuda con el fin de que “Water makes money” vea la luz.
El presupuesto mínimo para que la película se pueda realizar es de 90.000 euros. Si la suma recaudada los supera, se podrá exhibir en salas de otros países aparte de Francia y Alemania.
El afán de Veolia y Suez para controlar el agua es el mismo que el de Monsanto para controlar la alimentación.
Las necesidades básicas de la gente tienen que quedarse en manos públicas.