Helsinki reorganiza su territorio y limpia su aire
La capital finlandesa busca reducir drásticamente su huella de carbón actuando principalmente sobre la densidad residencial y el transporte público.
21.01.2009, ladyverd.com Los habitantes de la capital finlandesa son gente sensata. Entre 1990 y 2004, sus emisiones per cápita de CO2 no aumentaron sino que disminuyeron un 10%. Un verdadero éxito que merece ser resaltado. A pesar de este excepcional resultado, la vieja capital finesa no se duerme en los laureles, al contrario, hace un año los estamentos de la ciudad junto a los de la región adoptaron el mismo plan climatológico. Dicho plan prevé conseguir para 2030 una reducción de las emisiones de los habitantes de un 39%.
 Ice Park, Helsinki
Emisiones que actualmente alcanzan las 6,33 toneladas de CO2 por persona, 6,2 millones de toneladas en total.
El foco emisor de mayor importancia es la calefacción con un 43% del total, le sigue el transporte con un 28%. La acción de ambas colectividades se focalizará sobre estos dos “polos”.
Uno de los problemas que encuentra la aglomeración de Helsinki es su baja densidad de población. La metrópolis finlandesa tiene una extensión de casi 700 km2 y acoge menos de 600000 habitantes, esto equivale a una densidad siete veces inferior a la de Paris por ejemplo. La densificación del hábitat es una de las prioridades del nuevo plan. Se prohibirá la edificación en zonas fuera del alcance de la calefacción colectiva y de la red de transportes públicos. A su vez, las zonas no urbanizables se utilizarán para la creación de parques de energías renovables. Las nuevas construcciones, conectadas a las redes de calor, deberán adoptar la nueva reglamentación térmica en la construcción. Se acordarán ayudas financieras a los constructores que construyan las viviendas más eficientes energéticamente.
El transporte público será el elemento clave del éxito del programa y por este motivo será tratado de manera especial. Los pueblos del área metropolitana mejorarán considerablemente la red de autobuses, de tranvías, de metro, de ferris y se aumentará la longitud total de carriles bicicleta. Las tarifas se reducirán considerablemente para incitar a los automovilistas (suman el 60% de los trayectos) a dejar el coche en casa más a menudo. Si se trata de vehículos de baja emisión de gas carbónico, el aparcamiento en la ciudad será gratuito.
La red de carriles de bicicleta que enlaza el centro de Helsinki con los pueblos vecinos se verá mejorada en su seguridad y ampliada su longitud. El sistema de coche compartido será promocionado por los servicios municipales cuyo personal recibirá abonos de transporte de las compañías de transporte público. Los servicios municipales ampliarán su flota de vehículos limpios y se propondrá un concurso que premiará a aquellos conductores municipales que menos combustible hayan consumido durante el año.
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