La “trama verde” del transporte en Estrasburgo
Para el alcalde de Estrasburgo la reducción del tráfico de vehículos en el centro de la ciudad es cuestión de dos factores, el desarrollo de los transportes públicos y dejar de construir parkings.
24.09.2008, ladyverd.com En Francia, Estrasburgo es un ejemplo en materia de transporte público y de movilidad sostenible. Es la ciudad francesa líder en red de tranvía y carril bicilceta; la capital de Alsacia, que además cuenta con una no desdeñable organización que promociona el coche compartido, se está planteando el desarrollo del transporte en función de la demanda. Desde 1990 Estrasburgo comenzó a despejar su centro de vehículos.
En esta recién finalizada "Semana de la Movilidad", evento que se celebra todos los años entre el 16 y 22 de septiembre, y cuyo objetivo es promover en Europa el transporte alternativo, varias ciudades francesas propusieron a sus ciudadanos el uso del transporte público durante toda la jornada por un euro y dejar su coche en el garaje.
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or supuesto, Estrasburgo, donde el coche particular está perseguido desde hace mucho tiempo, se sumo a la iniciativa.
En efecto, la ciudad Alsaciana, prohíbe desde 1992 el tránsito de automóviles por el centro de la ciudad “para disuadir el desencadenamiento de vehículos y cambiar el estado de ánimo de los ciudadanos. Hemos conseguido frenar el desarrollo de la oferta de estacionamiento en el centro porque sabemos que los aparcamientos subterráneos del centro actúan como un aspirador de coches e influyen sobre las costumbres de los ciudadanos”, subraya el alcalde de Estrasburgo y además presidente del Grupo de autoridades responsables del transporte GART.
Paralelamente a la oposición al tráfico en el centro de la ciudad, Estrasburgo desarrolló al principio de 1990 una amplia red de transportes colectivos en la que destaca su preciado tranvía. Estrasburgo fue la tercera ciudad francesa en volver a este tipo de transporte, hoy es la primera red de tranvías de Francia.
“ No resultó nada fácil, pues por aquel entonces, los ciudadanos no imaginaban un funcionamiento urbano diferente y reclamaban más plazas de aparcamiento. Hubo que compensar los problemas del tranvía y, en general del transporte público- sobre todo dado que no son transportes puerta a puerta- dándoles prioridad sistemáticamente en la circulación. Además se impusieron unas tarifas muy atractivas para los usuarios”, explica el alcalde.
Sin embargo, para el alcalde de Estrasburgo, el tranvía no es la solución definitiva al problema del transporte en las aglomeración de Estrasburgo. “ El tranvía alcanza plena eficacia en zonas del centro pero, sin embargo, en otras zonas más alejadas, resulta caro e ineficaz. Hay que analizar el transporte en cada zona de una forma distinta, hay zonas en las que se puede circular en bicicleta- un 10% de los desplazamientos en Estrasburgo se realizan en bicicleta- se puede imaginar un sistema de transporte a la demanda en zonas rurales, recurrir al auto compartido en otras o a un uso alternado del coche en otras como por ejemplo en los desplazamientos al trabajo etc. Hay que analizar varias alternativas, evaluarlas y , si no resultan validas, desecharlas”.
Si la bicicleta es un modo de transporte muy utilizado por los estraburguéses gracias a la red de casi 500km que dispone la ciudad, la capital alsaciana es igualmente la primera en poner en marcha un sistema de auto compartido,"Auto,trement"(juego de palabras que significaría “Auto diferente”) gestiona un parque de vehículos utilizado regularmente por 1300 personas.
La demanda de transportes sostenibles sorprende incluso a los ediles estrasburgueses, “ el tranvía es hoy día víctima de su éxito. La oferta es insuficiente frente a una demanda que no deja de crecer, para responder a este reto se necesitan grandes inversiones”, constata de nuevo el alcalde.
Para desarrollar su oferta de transportes públicos, la ciudad cuenta con la ley “Grenelle” ( una especie de pacto o foro estatal para el medioambiente creado al principio del mandato de Nicolás Sarkozy) que será discutida en el parlamento el 7 de octubre 2008 y que prevé la construcción hasta 2020 de 1500 km de nuevas líneas de transporte colectivo fuera de la región parisina.
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