Algunos de los consejos que ofrece la guía de nutrición vegetariana para residencias:
Entre otras actividades, la organización incluye en su página web la planificación de dietas de cuatro semanas de duración, menús para vegetarianos y veganos, un directorio con páginas web llenas de recetas, así como una guía para las residencias que quieran implementar un menú vegetariano para sus residentes.
Guía para residencias
Con la edad, nuestros cuerpos cambian. Nuestro apetito disminuye a medida que disminuye la cantidad de ejercicio físico que realizamos. Los sentidos del olfato y el gusto también se ven reducidos, lo que hace que
la presentación de los platos pase a ser un factor importantísimo.
A muchas personas mayores
les faltan algunos o todos los dientes, lo que es imprescindible tener en cuenta a la hora de preparar verduras “al dente” o de añadir ciertas semillas.
Digestión: los vegetarianos suelen tener un sistema digestivo más robusto que los no vegetarianos. Aún así, hay
algunos alimentos que digieren peor con la edad: rábanos, col cruda, habichuelas, piel de pepino... Habla con los residentes, ellos te dirán qué les sienta bien y qué no.
Fibra: el estreñimiento es un problema común entre la gente mayor que los vegetarianos, al tomar más cantidad de fibra, no suelen sufrir.
Pan, arroz y pasta integrales son mejores y tienen mayor contenido en fibra. También es muy importante la toma de líquidos en cantidad.
Uno de los problemas a que se enfrentan los vegetarianos es que los cocineros suelen ver el queso como la fuente de proteínas sustituta de la carne y el pescado, lo que les lleva a utilizarlo en exceso.
Una buena fuente de proteínas son las nueces, las legumbres, el tofu, etc. El queso, por otro lado, es un producto que los veganos no consumen, ya que proviene de los animales. Además, debido a su alto contenido en grasas saturadas, no es conveniente un excesivo consumo de productos lácteos en general.